Hay noticias que son difíciles de creer y esta es una. Dejando de lado Assassin’s Creed III, Grand Theft Auto 5 o Resident Evil 6, los videojuegos a veces son también noticia por algo distinto a lo que rodea un título o su lanzamiento.

Rebecca Margaret Johnsons, una mujer de 32 años, cometió más de 40 delitos de fraude y robo desde enero de 2011 hasta febrero de 2012. Fue capturada en un intento de huir con un carro lleno de equipos informáticos, DVD, cámaras, ropa y otros artículos eléctricos, por un valor de 2500 dólares, de la cadena de tiendas australiana Big W.

Juzgados Ipswich

515 VIDEOJUEGOS Y 63 PRODUCTOS ELECTRÓNICOS

El 10 de febrero la policía se presentó en su casa de la localidad de Ipswich, al este de Australia. En ella encontraron la verdadera magnitud de los actos delictivos. Tenía una colección de más de 515 videojuegos y 63 diferentes elementos electrónicos procedentes, en su mayoría, de las cadenas K-Mart y Big W.

Se declaró culpable de 41 cargos de robo, fraude y delitos contra la propiedad intelectual ante la Corte de Magistrados de Ipswich. Su abogado, Yasser Khan, defendió a su cliente alegando que era una madre soltera de tres hijos y estrangulada económicamente.

LA CONDENA

Finalmente la magistrada Virginia Sturgess condenó a Johnsons, que no poseía antecedentes, a dos años de libertad condicional y le ordenó realizar 200 horas de comunidad durante los próximos 12 meses.

Fuente: QT

Lourdes Guerra 30 | 06 | 2012