Que The Legend of Zelda cumpla hoy 25 años y todavía nadie haya sabido ordenar cronológicamente sus entregas significa que Shigeru Miyamoto y Takashi Tezuka, creadores de la serie, acertaron de pleno cuando decidieron tildar a su proyecto de “leyenda”.

El primer The Legend of Zelda salió a la venta para Famicon (NES) en Japón el 21 de febrero de 1986, y desde entonces la famosa franquicia protagonizada por Link ya ha vendido casi 60 millones de copias, siendo Ocarina of Time para Nintendo 64 la más reconocida de sus entregas, hasta el punto de ser considerado el mejor videojuego de todos los tiempos.

Lo más sorprendente de los 25 años de The Legend of Zelda es que su estructura permanece intacta: la aventura se desarrolla en un mundo amplio que se va desbloqueando progresivamente y que esconde mazmorras con puzles, objetos imprescindibles y enemigos finales épicos. Incluso los Zelda desarrollados por third-parties, como Oracle of Ages / Seasons de Capcom, se han mantenido fieles a la filosofía.

Eso no significa que la reconocida saga de Nintendo esté exenta de revoluciones y polémicas. ¿Quién no recuerda la presentación oficial de The Legend of Zelda: The Wind Waker para Nintendo GameCube? Que levanten la mano aquellos que rechazaron inmediatamente su estilo cell-shadding, y que ahora la levanten aquellos que jamás podrán olvidar la secuencia en la que Link debe abandonar su familia y pueblo natal.

El futuro de Link y compañía no podría ser más prometedor. Por una parte, Nintendo 3DS recibirá pocos meses después de su lanzamiento una nueva versión de The Legend of Zelda: Ocarina of Time compatible con su tecnología 3D. Por otra parte, la saga principal continúa con Skyward Sword, una aventura para Nintendo Wii en la que conoceremos los orígenes de la Espada Maestra.

La mejor forma de celebrar el 25º aniversario es rejugar a los Zelda sin orden alguno y por puro gusto, pues al fin y al cabo son reinterpretaciones de una misma leyenda, cuentos orales cuyos narradores eventuales añaden sus propias invenciones para entretener al público. Quién sabe qué reinterpretaciones están hilvanando Miyamoto, Aonuma y el resto de rapsodas de Nintendo para entregas venideras.

Daniel Cáceres 21 | 02 | 2011