Los creadores de Oblivion sabían que tenían el apoyo de millones de jugadores en todo el mundo pero estaban seguros que la cifra podía mejorar y también su obra.

Para lograr sus objetivos los desarrolladores de Bethesda Softworks crearon The Elder Scrolls IV: Oblivion – Shivering Isles, una expansión publicada por 2K Games que en poco tiempo cautivo a la comunidad de aficionados del género RPG en las plataformas PC, Xbox 360 y PS3.

En Shivering Isles debemos adentrarnos en la Bahía de Niben, lugar muy cercano a la ciudad de Bravil, donde se encuentra un portal creado por el príncipe Daedra de la locura, Sheogorath. Para ser uno de los valientes combatientes que luchará en estos nuevos escenarios se debe poseer un nivel de lucha y magia importante porque sino es así, será imposible que podamos vencer a los enemigos y peligros que nos irá proponiendo esta intensa aventura.

Si cumplimos con los requisitos al poco rato nos encontraremos con el Cancerbero, una monstruosa criatura que nadie entre en algunas de las puertas hacía Mania o Demencia, mundos que están separados entre si por puertas y que poseen sus diferencias y sus propias particularidades. En la capital de las islas tendremos una entrevista con Sheogorath, un personaje que nos pide que seamos el ejecutor, el emisario o campeón de su príncipe.

Cuando van saliendo a nuestro encuentro los primeros retos sentiremos que nuestro personaje estará dentro de una trama en la que será más participe que nunca y nuestras acciones serán muy tomadas en cuenta.

Sin lugar a dudas The Elder Scrolls IV: Oblivion – Shivering Isles es un acierto de los creados de un RPG sólido y espectacular.

María Sánchez Montes 18 | 03 | 2009