Una ciudad ficticia situada en el medio oeste de los Estados Unidos, un pueblo tranquilo y solaz que nada tendría que envidiar a los Salem’s Lost o Castle Rock de Stephen King, un virus que escapa de las instalaciones secretas de una corporación gubernamental y medio pueblo acaba convirtiéndose en zombi. Si a estas alturas no sabes que estamos hablando de Raccoon City, escenario donde se desarrollaron las primeras aventuras de Resident Evil, será mejor que te hagas mirar tus neuronas frikijugonas, porque no estás puesto al día.

EL ÉXITO DE LA CULTURA FREAK

Resident Evil, también conocido como Biohazard, fue creado en 1996 por Shinji Mikami, para la plataforma PlayStation. Inmediatamente se convirtió en un éxito de ventas dando lugar a un sinfín de continuaciones que han llegado hasta nuestros días, películas de animación y de imagen real, comics, libros y demás “merchandising”. Hoy, el mundo de los videojuegos es un hervidero de títulos relacionados con temática zombi: Darksiders, Red Dead Redemption: Undead Nightmare, Splatterhouse, Dead Rising 2, etc etc…

Pero el fenómeno zombi ha traspasado las pantallas de tu videoconsola y se ha convertido en un icono popular que arrastra a millones de zombimaníacos. [Rec], de Jaume Balagueró y Paco Plaza, ya es una auténtica franquicia que se ha convertido en un “blockbuster” nacional que llena las salas de cine. Y ojo, que la productora de Celda 211, anuncia una nueva película que romperá los esquemas del género. ¿Tendrá que ver con alguna novela de las muchas que inundan las librerías? A las dos partes de Rec, le siguieron productos como La Horda, Zombieland o los siniestros infectados de The Crazies, un remake americano de una antigua película de Romero.

Pero si en el panorama actual hay un nombre que ha revolucionado los esquemas del género zombi, ese es el de Robert Kirkman, un guionista de cómic que, a parte de zombificar a todos los personajes Marvel, creó la mejor serie de los últimos tiempos: The Walking Dead (o Los muertos vivientes, tal como la ha bautizado Planeta en nuestro país). Esta serie nace en EEUU en 2003 y llega a nuestro país dos años más tarde, y plantea las vicisitudes de Rick Grimes, un policía de Kentucky, que de la noche a la mañana se ve recluido en la cama de un hospital a causa de una herida de bala y al despertar se encuentra con un auténtico maremagno zombi.

A partir de ese momento, Rick lucha denodadamente por encontrar a su mujer Lori y a su hijo Carl en un mundo que se desmorona por momentos. La principal baza de esta serie radica en la esquizofrénica personalidad de los personajes, llevada al límite por Kirkman y perfectamente reflejada por el arte de Charlie Adlard y Tony Moore. A modo de curiosidad, destacar un tie in a todo color que une al bueno de Rick con Invincible, la otra obra de Kirkman.

Recientemente, el canal de televisión AMC ha comenzado a emitir una adaptación bastante fiel de The Walking Dead que a España ha llegado a través de FOX. Se trata de una serie sin complejos, con buenos personajes y que refleja fielmente la tenebrosa atmósfera que Charlie Adlar crea en los comics. Ya se habla de una segunda y tercera temporada, lo cual significa que los zombis de Kirkman han sabido adaptarse al formato de la pequeña pantalla y han sabido encontrar su parcela de seguidores.

Pero si hay que reseñar otra serie de televisión que ha hecho las delicias de los espectadores más sibaritas, tenemos que hacer referencia a Dead Set (en España: Muerte en directo), un producto de Charlie Broker para la cadena inglesa E4 que rápidamente llamó la atención de medio mundo. ¿Y cómo no hacerlo cuando los protagonistas son los mismísimos habitantes de la Casa de Gran Hermano? La premisa es más que curiosa: ¿qué sucedería si el Apocalipsis Zombi se desatara durante la emisión del Gran Hermano? La serie cuenta con cinco deliciosos y disparatados capítulos, no aptos para menores, por supuesto, y ha recibido los elogios del mismísimo Simon Pegg en The Guardian, protagonista de la inolvidable y referencial Zombies party.

Y es que la industria audiovisual nos ha propiciado momentos inolvidables en el apartado cinematográfico, comenzando por la inimitable La noche de los muertos vivientes de George A. Romero y sus continuaciones, a la actual Amanecer de los muertos (Dawn of the Dead) de Zack Snyder o las dos películas que forman el peculiar díptico de 28 días después de Danny Boyle y Juan Carlos Fresnadillo.

¿Pero cómo se ha vivido el fenómeno zombi en la literatura? ¿Allí también podemos encontrar nombres propios tan potentes como el de Kirkman, Boyle, Snyder o Balagueró y Plaza? Mi consejo: no desconectéis de este mismo batcanal.

David Mateo 02 | 12 | 2010