Nuevamente la guerra y el ocio digital se unen para que los jugadores de las consolas Xbox 360 y PS3 asuman el papel de un soldado que deberá enfrentarse a un temible enemigo.

¿Tendrá Shellshock 2: Blood Trails, producción del estudio Rebellion Software los componentes que siempre queremos ver en un juego de acción en primera persona ambientado en conflicto bélico? ¿Poseerá esos requisitos que debe tener una obra basada en sucesos reales que impactaron a todo el mundo?

Durante nuestros años como seguidores del género FPS hemos pasado gratos momentos cuando con los mandos de nuestra plataforma favorita controlamos las acciones de personajes que protagonizan combates llenos de fantasía donde se pueden ejecutar poderes increíbles que son fundamentales durante el combate.

Nadie puede negar que cuando se trata de batallas suscitadas en nuestro planeta donde encarnamos a seres humanos, la emoción es distinta.

Varias compañías han tratado de plasmar los sentimientos que experimentan los valientes miembros de un pelotón durante un combate crudo y lleno de elementos que podría trastornar al ser humano más cuerdo.

Algunas triunfaron y sus obras son sagas de gran trayectoria que en cada entrega tienen el deber de ir mejorando. Los trabajos de otras empresas tuvieron que despedirse obligatoriamente en su primera entrega porque no ofrecían nada innovador o era una fatal copia de un título emblemático.

Desde el 13 de febrero está en las tiendas Shellshock 2: Blood Trails, un juego publicado por Eidos Interactive con el que visitaremos otra vez los escenarios de la guerra de Vietnam. Los ahora reconocidos miembros de Guerrilla Games crearon hace unos años Shellshock: Nam 67, una obra que estaba enfocada en la acción, tal vez porque en aquel entonces un conflicto donde la mente del protagonista esté constante peligro no era tan atractivos como lo son ahora.

En esta ocasión los usuarios de las consolas de Microsoft y Sony nos pondremos en la piel de un soldado americano que debe cumplir con una misión muy delicada, porque se encontrará con su hermano Cal, el único superviviente de un grupo de elite que buscaba el “Whiteknight”, un objeto ultra secreto que se perdió hace un tiempo cuando el avión que lo transportaba se estrelló en lo más profundo de la jungla.

Cuando el protagonista encuentre a su hermano sabrá que el enemigo no es humano. Desde ese momento viviremos el suspenso del protagonista al saber que algo sobrenatural está suelto en las inmediaciones de Camboya y en cualquier momento podría acabar con ellos.

No habrá tiempo de pensar en las consecuencias que puede traer tal enfrentamiento, desde ahora los segundos serán valiosos y deben utilizarse para pensar como se recupera esta misteriosa carga y de que manera se puede salir con vida de este infierno.

Rebellion promete gore y mucha acción. Si eres un fanático de las historias sazonadas hasta la saciedad con estos elementos, entonces tal vez has encontrado el juego que esperabas. Aquella trama llena de misiones sangrientas donde los humanos deben convertirse en bestias si desean eliminar a los peligrosos seres que se irán presentando para castigarlos con armas y situaciones horrorosas.

JUGABILIDAD

La dejadez que existe en otros apartados no nos dejará experimentar la jugabilidad que esperábamos. La tensión es provocada por las circunstancias que se irán dando, mÁs no por la inmersión que debería nacer de la unión de unos gráficos notables, música sensacional y efectos sonoros realistas.

Como estos componentes son muy regulares, habrá pocos instantes que destacarán durante nuestras misiones.

Cuando nos enfrentemos a nuestros rivales en zonas cerradas como túneles o casas, todo transcurrirá de forma lenta; mientras que en escenarios abiertos, recibiremos el ataque de los enemigos desde varios lados.

Lamentablemente los fallos empiezan a aparecer uno tras otro. No existirá mucha coherencia en las acciones, tendremos rivales con una inteligencia artificial mejorable e ingresaremos a unos niveles que requerirán muy poco esfuerzo de nuestra parte para ser resueltos.

En algunas ocasiones los enfrentamientos parece que empiezan a tomar forma pero luego estaremos inmersos en confrontaciones donde la mecánica de juego presenta varios errores y una curva de dificultad imperfecta. Con estos fallos resulta muy complicado sumergirse completamente en el argumento del título.

Afortunadamente, en los enfrentamientos que ocurren en los espacios naturales habrá bastante realismo gracias a la presencia de vegetación. La existencia de plantas y árboles provocará que sea más dificultoso ver de donde provienen los disparos del enemigo.

Lo malo es que de nada nos servirá agacharnos para evitar las balas porque la vegetación no nos resguardará. Si buscamos un descanso, obligatoriamente tendremos que encontrar un edificio.

Las situaciones extrañas aparecen desde las fases iniciales del juego. Si en un reto donde debemos cruzar un puente derribado por un helicóptero tocamos el agua, moriremos. Es increíble pero esta clase de extrañezas ocurren durante el juego. Cuando hayamos usado nuestras armas varias veces notaremos una potencia en ellas algo anormal.
Con la bazooka se podrá hacer volar por los aires a un grupo de enemigos, pero si deseamos acabar con un solo adversario necesitaremos utilizar dos cohetes. Si elegimos apuntar a su alrededor o en su pie no le haremos daño, lo correcto es darle directamente al cuerpo. Los infectados se lanzarán sobre nosotros y nos atacarán sin compasión.

La inteligencia artificial nos brinda enemigos que en muchas ocasiones podremos eliminar fácilmente. Los niveles de dificultad sólo sirven para que nuevos adversarios tengan más resistencia y puntería. También encontraremos problemas en el zoom, por eso es recomendable apuntar normal desde el croosfire con zoom.

El único modo del juego es historia. No existe multijugador online ni offline, ni tampoco cooperativo. Parece que Rebellion confiaba mucho en la ambientación. Para completar la única modalidad no se necesitara de mucho tiempo. Además seguramente será la primera y única vez que se participe en ella ante la falta de opciones.


GRÁFICOS


El apartado visual de este título no es su mejor carta de presentación.

Parece como si sus creadores no hubieran utilizado todo el poder del engine, porque no hay elemento alguno que se pueda resaltar. Los usuarios tenemos fresca en nuestra memoria producciones con un nivel gráfico tan impresionante que podría ser chocante o bastante raro ver una obra para las consolas de última generación que tenga esta parte tan poco elaborada.

En algún momento nos sentiremos al mando de una PS2 o una Xbox, porque lo que ofrece visualmente Blood Trails es bastante regular. Los modelados de personajes son simples, no existe nada en ellos que podamos valorar. El texturizado de los rostros no es malo, pero creemos que se pudo hacer algo más. No hay detallado y los gestos faciales lucen descuidados al igual que varios efectos.

No será muy difícil notar como los cuadros por segundo en los que fluye el juego bajan de vez en cuando. En nuestro recorrido por los distintos escenarios, algunos muy lineales y cerrados, nos daremos con la sorpresa que no existen muchos objetos con los que podamos interactuar. No se entiende como un objeto colocado sobre una mesa se puede romper y otro que esta a su lado no lo podamos mover.

Cuando disparemos las lámparas y luces se destruirán –sino sucedía esto sería escandaloso- pero si las balas impactan en un cuadro o en algo que cuelgue en la pared, estos elementos del escenario no presentarán ningún agujero o daño. Estos fallos, queremos creer involuntarios, no deberían estar presentes en un juego de esta generación.

Si luego nos toca visitar la jungla de Vietnam veremos que los escenarios serán más amplios, pero tendrán elementos que piden a gritos un retoque porque parecen los diseños preparados para una consola de otra generación. También notaremos que el dibujado de estos ambientes exteriores posee poca distancia.

Los texturizados de los escenarios en general son de una calidad regular, sobre todo por el nivel de las texturas donde sólo podríamos destacar el trabajo hecho con el agua. En las paredes se usa el efecto bum-mapping, pero no es nada resaltante porque esta técnica la hemos visto en varios títulos de baja calificación. La iluminación en los entornos abiertos es bastante irreal, pero hay un buen efecto de linterna. Otro detalle que nos causara extrañeza es que en algunas ocasiones los enemigos no proyectaran sombra en circunstancias donde nosotros si lo hacemos.

Con las armas tampoco se ha visto un tratamiento adecuado. Su modelado, texturizado y aplicación de luz no llegan a convencer. Las animaciones y otros movimientos que realicemos no se ejecutan adecuadamente.

Lo único que se desarrolla bien son las animaciones en primera persona cuando se corre donde notaremos un buen movimiento de la cámara. Cuando se logra vencer a un enemigo estos caen de distintas formas, pero alguna de ellas no tienen realismo. Si sufren una mutilación observaremos que el efecto de la sangre esta bien logrado, lo que si viene a ser un punto a favor en el juego después de tanto trabajo regular.

En la gestión de partículas existe un descuido total. El fuego es pésimo, la niebla decepcionante y el polvo no se levanta en ninguno de los escenarios.

La distancia del visionado es asombrosamente corta y en algunos entornos mientras nos acercamos se podrá ver como se van creando los elementos secundarios. Todos estos son quizás los errores más alarmantes que hallaremos en un apartado donde no se nota nada de mimo.

Visual y técnicamente el juego deja mucha que desear, no parece haber existido mucho interés cuando se han creado los personajes, ya que estos no gozan de un diseño detallado.

El texturizado es malo, los entornos no poseen la geometría adecuada y las fisicas son sólo regulares. Si lo comparamos con aquello que vemos en los títulos de actualidad, la conclusión final será que estamos ante un trabajo bastante flojo.

APARTADO SONORO

La música que se ha implementado acompaña bien a cada una de las acciones. No siempre habrá un tema de fondo, y en ocasiones cuando deberían, el silencio se adueña de toda la escena.

La tensión mayormente se genera cuando EL silencio prolongado es interrumpido por una composición estruendosa que nos hará saltar. Queda la sensación que hubo momentos donde falto una melodía, pero en la mayoría de veces se ha acertado. Tal vez con unos temas conocidos de finales de los 60 nos habrían regalado momentos más intensos.
Hay efectos de sonidos -como los disparos- que están muy correctos, inclusive las explosiones y los cristales rotos suenan bien, pero al igual que en los otros apartados existen errores que apañan lo bueno. Por ejemplo, en las pisadas y gritos notamos que se pudo hacer un mejor trabajo. Lo bueno es que contamos con un doblaje excelente que en algunas ocasiones tapa la falta de expresividad que caracteriza a los personajes.

LO MEJOR DE SHELLSHOCK 2 BLOOD TRAILS

El estudio Rebellion se propuso lograr una ambientación y lo consiguió. A pesar que los niveles no tienen la calidad que esperábamos, en todo momento sentiremos la angustia que seguramente siente un soldado que está a punto de enfrentarse a sucesos llenos de terror.

Hay buena música y en algunos casos aparece en el momento correcto. Tal vez un mayor número de temas, y de los años en que esta ambientado el título, hubieran funcionado muy bien. En general el trabajo hecho en este apartado es bueno.

LO PEOR DE SHELLSHOCK 2 BLOOD TRAILS

Los apartados no tienen la calidad que se aguardaba y en casi todos hay errores muy graves. El realismo esta ausente y eso actualmente en los títulos de este género es imperdonable. Los fallos chocan uno con otros y provocan que veamos una producción llena de torpezas.

Cuando nos enteramos que sólo existiría un modo de juego pensamos que se implementarían atractivas opciones multijugador o un modo cooperativo potente.

Lastimosamente todo se reduce a una sola opción lineal donde nos toparemos con muchas incoherencias y niveles hechos con muy poca pasión. El juego pudo ser mejor pero ese “pudo ser” sólo nos hará más notorias las carencias del título.

CONCLUSIÓN

La misión está incompleta. Los realizadores de Shellshock 2: Blood Trails trataron de juntar dos géneros pero parece que en la mitad del proyecto se dieron cuenta que habían comenzado mal.

Tal vez los únicos jugadores que le encuentren algo especial a este juego son aquellos que adoran las producciones ambientadas en conflictos bélicos.

Si se tiene la guerra de Vietnam como telón de fondo varias ideas deberían salir a flote. La idea de ir a buscar un objeto lleno de enigmas y que aparentemente es un ser implacable que puede acabar con nosotros es atractiva, pero no hay nada incentivador durante nuestra travesía. El juego es simple, básico y lleno de carencias que seguramente los usuarios de consolas como PS3 y Xbox 360 no perdonarán.

Freddy 28 | 02 | 2009