KINECT ADVENTURES

Hemos elegido estos dos títulos para mostraros unas detalladas impresiones de lo ofrecido por Kinect en entornos interactivos diferentes. Dentro de Kinect Adventures, contaremos con numerosos minijuegos donde sacar todo el potencial del dispositivo, dentro de una propuesta articulada en sencillos planteamientos. Dichos minijuegos ofrecerán varios niveles de interpretación de nuestros movimientos, dando mayor o menor protagonismo a la utilización de todo el cuerpo en según qué situaciones.

Dos de ellos nos han parecido realmente satisfactorios, pues sea cual sea el movimiento que hagamos será interpretado por el personaje en pantalla. En “Carambola” nos situaremos en un habitáculo donde tendremos que golpear una pelota para destruir los bloques colocados al fondo. Una vez ejecutada la primera acción, el esférico rebotará dibujando las trayectorias más inesperadas para volver a nuestra posición y, en muchos momentos, acompañado por un sinfín de objetos extra: podremos utilizar todo nuestro cuerpo para lograr que los elementos que se acumulan en pantalla precipitándose hacia nosotros sean devueltos hacia la pared del fondo, ya sea con patadas, manotazos o cabezazos.

En “Tapagrietas” nos sumergiremos en el mar para, dentro de una vitrina de cristal, responder a los continuos ataques de los peces tapando los agujeros lo más rápido posible. Para neutralizar los del suelo tendremos que pisarlos, para los que están situados frente a nosotros podremos utilizar nuestra cabeza, brazos, tronco y pies, y de no querer sufrir las consecuencias de una grieta en las paredes laterales, alargaremos nuestras extremidades en la dirección idónea para ver cómo nuestro personaje interpreta los movimientos con verosimilitud. Estos minijuegos sorprenden porque, si andamos en la sala y nos movemos en profundidad, obtendremos el mismo resultado dentro del espacio escénico virtual.

Cumbre de reflejos y Cosmo-burbujas redondean la oferta con opciones diversas: en el primero deberemos completar recorridos de obstáculos donde podremos competir con amigos, y el segundo nos propone un escenario de cualidades gravitacionales “especiales” en el cuál, moviendo nuestros brazos, podremos volar y planear mientras neutralizamos el mayor número de burbujas posible. Si atendemos al resultado en cuanto a la interpretación de nuestros movimientos se refiere, estos minijuegos son los que menos partido sacan a las particularidades de Kinect, aunque la diversión que proporciona Cumbre de Reflejos es considerable. Cosmo-burbujas es el que menos nos ha gustado después de este primer contacto con Adventures.

DANCE CENTRAL

Cambiando de tercio, el videojuego programado por Armonix cuenta con la participación de artistas tan famosos e influyentes como Lady Gaga, Kilye Minogue o los Beastie Boys. En este videojuego podremos interpretar las coreografías de nuestros ídolos gracias a un sistema que detecta el parecido de nuestros movimientos con los realizados por el personaje vectorial.

Debido a ello, Dance Central no proyecta directamente lo que hacemos en un personaje que podemos ver directamente dentro del juego, sino que simplemente el artista virtual ejecutará la coreografía y si, por ejemplo, estamos haciendo bien el movimiento de nuestras manos y mal el de las piernas, estas últimas se iluminarán con un halo rojo.

A la derecha de la pantalla se sobre impresionan los movimientos que hay que realizar con sencillos gráficos y, dependiendo de la dificultad elegida, la complejidad de los pasos variará en aras de adaptarse a varios tipo de jugador. De esta forma, los que tienen mucha experiencia en juegos de este tipo disfrutarán tanto como los que no están acostumbrados a Dance Central.

Dentro del marco que ofrece Dance Central, podremos jugar solo, competir con los amigos o entrenar con nuestras canciones favoritas para convertirnos en un verdadero prodigio del baile. Pese a que el juego divierte sobre todo cuando dominamos poco a poco las coreografías, y posee índices de adicción que crecen exponencialmente jugando en compañía, el hecho de que nuestros movimientos no se vean reflejados directamente en pantalla por medio de un personaje virtual no nos termina de convencer, pues lo mejor de Kinect bajo nuestro punto de vista reside en su potencial para poder dar vida a nuestras representaciones virtuales dentro de un espacio interactivo tridimensional.

Pese a ello, no podemos obviar que nos encontramos con uno de los juegos de baile más completos, variados y adictivos del momento, gracias al cuidado puesto por Armonix en la adaptación de un sistema de puntuación adictivo, un esquema de control que ofrece altas dosis de diversión y un nutrido elenco de artistas.

UN AMPLIO ABANICO DE PROPUESTAS POR EXPLOTAR

Además de los juegos mencionados, hemos podido disfrutar con los variados deportes que ofrece Kinect Sports, o deleitarnos mientras interactuamos con los cachorros más adorables en Kinectimals. Dichos juegos llevan hasta un nuevo nivel las propuestas anteriores permitiendo que todo nuestro cuerpo sea el protagonista.

En Kinectimals cuidaremos de cachorros pertenecientes a especies salvajes como panteras, tigres o leones, mientras descubrimos una isla plagada de sorpresas. Podremos enseñar trucos a nuestras nuevas mascotas, intervenir de forma dinámica en el día a día de estos pequeños animales salvajes y divertirnos haciendo que imiten nuestros gestos.

Kinect Sports pone a nuestra disposición todo un elenco de disciplinas, donde la interpretación de nuestros movimientos será la base de su planteamiento. Pese a que la captura de movimientos no se representa de forma exacta en muchas disciplinas, nos lo hemos pasado en grande jugando a ping pong o a fútbol desde el punto de vista que ofrece Kinect: diversión despreocupada mediante mecanismos sencillos a la par que adictivos.

Por último, también hemos competido en carreras frenéticas, mientras manejamos los vehículos más hilarantes a través de complicados circuitos. Moviendo los brazos como si tuviéramos un volante frente a nosotros y realizando precisos movimientos, lograremos superar variados desafíos mientras realizamos acrobacias imposibles. Pese a que el potencial de Kinect queda lejos de mostrar sus mejores galas en Kinect Joy Ride, es un título bastante recomendable para divertirse en familia o disfrutar de alocados desafíos con nuestros amigos.

KINECT SUPERA LA PRIMERA PRUEBA

Es obvio el potencial que atesora este nuevo sistema de control, cuyo planteamiento está pensado para ofrecer la captura de nuestros movimientos en tiempo real, teniendo en cuenta la totalidad de nuestro cuerpo. Es evidente que la primera hornada de juegos cuentan con un amplio abanico de virtudes no exento de fallos en su planteamiento, pero hemos de decir que la prueba de unir a la familia o crear un ambiente de colegueo multijugador en torno a la Xbox 360 está superada. Asimismo, los más pequeños (y no tan pequeños) de la casa se lo pasarán en grande con propuestas de la talla de Kinectimals, mientras que los más marchosos aprovecharán todas las posibilidades de videojuegos como Dance Central gracias a su cuidado apartado visual y jugable.

A partir de ahora, solo nos queda ver el nuevo dispositivo de Microsoft expuesto al talento de celebridades como Peter Molyneux o compañías de la talla de Rockstar o 2K Games, en aras de poder soñar al fin con una inmersión física dentro de espacios escénicos virtuales que vayan más allá de nuestros sueños más inverosímiles. Cuando esto suceda, podremos evaluar el éxito de Kinect de forma absoluta, pues su vertiente más casual parece que la está cumpliendo con creces.

KINECT-ÍNDICE

PÁGINA 1

PÁGINA 2

Sergio Melero 10 | 11 | 2010