Hace un par de días, Rockstar aseguró que tenía una cantidad masiva de ideas que podrían utilizarse para el desarrollo de un hipotético Red Dead Redemption 2 (PS3, Xbox 360). Ahora bien, el reto de la compañía es doble: por un lado debe superar un título que algunos han considerado que es el juego de 2010, y por otra parte la ambientación de la serie limita la creatividad.

El último desafío se entiende mejor si comparamos Red Dead con Grand Theft Auto. Para crear una continuación de GTA, Rockstar puede saltar sin problemas de ciudad en ciudad y añadir todos los vehículos que quiera para garantizar contenido nuevo. Pero en el Salvaje Oeste sólo hay trenes, diligencias y caballos. No hay lugar para la innovación.

No obstante, si Rockstar asegura que goza de novedades suficientes para justificar un segundo Red Dead Redemption, pues no tenemos más remedio que confiar en su palabra. Ahora bien, ¿cómo superaría una continuación el listón impuesto por Marston y compañía? Y si realmente una secuela estaría condenada al fracaso, ¿no sería mejor dejar la franquicia tal y como está por un tiempo?

Daniel Cáceres 05 | 01 | 2011