El uso de los smartphones para jugar se multiplica más y más atrayendo a desarrolladores y fabricantes que han entendido que proporcionar ciertas opciones enfocadas a jugar con comodidad es cada vez más importante.

Jugando con un smartphone

En medio de los cientos de smartphones que salen al mercado, puede ser difícil decantarse por un modelo u otro para jugar a un nivel óptimo. En realidad, si queremos usarlos para jugar a lo último del mercado sin que el rendimiento del terminal se resienta, tenemos que hacer como cuando elegimos un ordenador para estos menesteres: escoger aquellos cuyo hardware es capaz de ofrecer mayores prestaciones.

Hay ciertas características que se tienen que tener en cuenta en conjunto para elegir un smartphone que el usuario vaya a usar para jugar.

El procesador

Antes de elegir un smartphone en el que poder disfrutar de los últimos juegos del mercado, hay que tener en cuenta el procesador, que tendrá que ser lo suficientemente potente para evitar que la velocidad de la imagen y el rendimiento se vean afectados. Entre los mejores se encuentran los procesadores de Qualcomm, los Snapdragon de la serie 800, el A8 de Apple y los Exynos 7420, 5433 y 7410 de Samsung.
RAM interna smartphone para jugar

La memoria RAM

Actualmente es difícil encontrar smartphones con menos de 1GB de RAM, que ya es el estándar incluso en las gamas de smartphones inferiores. Sin embargo, si el usuario está dispuesto a invertir algo más para conseguir un rendimiento máximo en su partida de Minecraft, disponer de 2GB de RAM o incluso de los 3GB de los dispositivos de gama alta es lo más recomendado, salvo en el caso del iPhone 6.

 

La batería

La batería es la gran cruz de los fabricantes de smartphones y de todos los usuarios a los que les gusta jugar en sus dispositivos ya que incluso sin darles un uso intensivo, no consiguen superar el día de vida. Para disfrutar al menos un poco del Asphalt 8 cuando se tiene un rato libre, se necesitará una batería de al menos 2.500mAh que se pueda reemplazar e incluso llevar alguna batería externa o cargador auxiliar que pueda servir de vida extra al usuario.

 

La pantalla

Este elemento no se encuentra entre los más importantes en un teléfono, y cada usuario puede tener sus gustos en cuanto al tamaño. Sin embargo, para poder disfrutar de una resolución suficiente y evitar los incómodos amasijos de píxeles, el mínimo a exigir es una resolución HD 720p (1.280 x 720 píxeles).
Jugar en cualquier parte gracias a los smartphones

Conclusión

Cualquiera que quiera un móvil para jugar debería tener en cuenta además de que aquí puede encontrar más información sobre el teléfono adecuado.

El caso es que estos dispositivos móviles son cada vez más valorados por los usuarios jugones. Por un lado tenemos teléfonos más potentes capaces de mover aplicaciones complejas y pesadas, por no hablar de aquellos que con pantallas de más de 5 pulgadas pueden considerarse auténticas consolas portátiles.

Por otro, están los propios desarrolladores, que han encontrado en ésta una plataforma idónea para el desarrollo de géneros que muchos de ellos parecían aparcados desde la época de las recreativas y los sistemas de ocio casero de 8 y 16 bits.

A su vez hay que sumar que también existen periféricos capaces de potenciar la experiencia de juego, como mandos a los que acoplarlos y que convierten el terminal en una auténtica máquina recreativa portátil, u otros como el mando para Google Nexus, que permite jugar a juegos Android en nuestros televisores. Todo esto, unido al precio de muchos de los títulos se convierte en una plataforma muy a tener en cuenta por todo aquel que guste de jugar.

Lauriane Guilloux en 04 | 09 | 2015