Nos ponemos a los mandos de la nueva obra de Hironobu Sakaguchi, con la esperanza de rememorar viejas sensaciones bajo un planteamiento jugable fresco y novedoso. Después de una reconfortante partida en las oficinas de Nintendo podemos afirmar que hemos encontrado lo que buscábamos. El nuevo videojuego de Mistwalker nos regala una experiencia que mezcla acción RPG, coberturas a lo Gears of War, un planteamiento estético a caballo entre Vagrant Story e Ico, y la posibilidad de disfrutar mediante dosis bastante acusadas de aventura.

La mezcla, cuanto menos, es arriesgada. Pero en el estudio nipón tienen muy claro que el subgénero de los juegos de rol japoneses no pasa por su mejor momento, fruto de una pérdida de rumbo en parte causado por la fuerte presencia de la vertiente occidental de los RPG en la actual generación de consolas, con producciones como Mass Effect o The Elder Scrolls a la cabeza.

COMIENZA LA AVENTURA

the last story wii

En The Last Story viviremos un periplo cuyo núcleo se centra en cuestiones políticas y sociales condensadas en un amplio núcleo urbano llamado Ruli. Dentro de la ciudad central del juego tendremos un gran cúmulo de submisiones para realizar, un coliseo donde mejorar nuestras habilidades ofensivas y defensivas y, a grandes rasgos, el centro neurálgico a través del cuál se desarrollará buena parte del desarrollo dramático de la aventura.

En esta ocasión tomamos el rol de Elza, un joven de difícil infancia (perdió a su familia a temprana edad) que ha sido bendecido con un gran poder que, poco a poco, lo definirá como el elegido para restaurar la paz de su tierra. Acompañado por sus compañeros de oficio, su organización de cazarrecompensas pasará de ser temidos allá por donde van a convertirse en la principal esperanza del pueblo.

JUGABILIDAD A PRUEBA DE BOMBAS

Lo que más me llama la atención del título que nos ocupa es su propuesta interactiva. The Last Story es una arriesgada producción donde lucharemos, evolucionaremos nuestra forma de combatir a base de experiencia, gestionaremos nuestro inventario para sacar el máximo partido a nuestras habilidades, tendremos un pequeño componente de shooter potenciado a través de coberturas a lo Gears of War y disfrutaremos de las relaciones de los carismáticos personajes.

Durante el comienzo del título nos darán breves clases a través de tutoriales ingame sobre cómo combatir, dar órdenes a nuestros compañeros y defendernos de las acometidas de los adversarios. El sistema es sencillo pero profundo, no habrá peleas por turnos y, durante la acción, atacaremos automáticamente con la espada con tan sólo acercarnos al oponente.

the last story gameplay

Por otra parte, podremos utilizar armas de largo alcance a través de una vista en tercera persona que funciona casi como una subjetiva. Esta vista nos servirá, además, para ordenar a nuestros compañeros que destruyan partes específicas del escenario, para desequilibrar la balanza a nuestro favor en un combate contra un enemigo de gran tamaño marcando sus puntos débiles o para derribar oponentes por nuestros propios medios.

La gestión del inventario y de los atributos de los personajes también es sencilla. Mediante agradables menús podremos ver la condición de los componentes del grupo, cambiarles la equitación en incluso variar el color de los ropajes, algo que resulta bastante de agradecer.

LA ESTÉTICA DE LAST STORY

El título de Mistwalker, gráficamente, no aprovecha el hardware de la consola de Nintendo como puedan hacerlo producciones a la altura de The Legend of Zelda: Skyward Sword o Xenoblade Chronicles, aunque su planteamiento estético es más que notable.

A nivel de diseño, tanto los escenarios como los personajes se muestran bajo un concepto visual atractivo, basado en un aire manga que nos ofrece una mezcla entre el estilo de Tetsuya Nomura y la sobriedad de la producciones de Team Ico. En la ecuación también podría entrar el ya mencionado Vagrant Story por la paleta de colores cálida que caracteriza a ambas producciones.

the last story lucha

A nivel sonoro, hemos podido disfrutar de unos diálogos claros en su versión inglesa, pero adelantamos que el juego final tendrá la opción de elegir voces en multitud de idiomas, entre los que se incluye también el japonés para goce y disfrute de los fans de la cultura nipona. La música no le va a la zaga y nos ofrece melodías muy atractivas, donde los matices celtas se entremezclan con variados estilos musicales más vanguardistas.

Llegados a este punto, y esperando tener la versión final en nuestras manos para poder evaluar también sus variados modos multijugador (adelantamos que Nintendo ha preparado una Edición Especial de los más resultona, con caja metálica y libro de ilustraciones incluidos) podemos decir que las sensaciones que hemos vivido con esta toma de contacto con el juego son más que prometedoras.

Sergio Melero 25 | 01 | 2012