El erizo azul vuelve con energías renovadas al mundo de las consolas. Después de la cuarta parte de Sonic, el carismático personaje se enfrenta a nuevos peligros dentro del título que nos ocupa. Sonic Colours responde a una atractiva y, por momentos, novedosa mecánica jugable que pretende divertir tanto a los fanáticos de la saga como a los que se acercan a ella por primera vez.

Pese a que el nuevo Sonic Colours está, en un principio, orientado a los más pequeños de la casa (su colorido planteamiento estético y su sencillo argumento le delatan), el hecho de contar con fases desafiantes y un esquema jugable que bebe directamente de capítulos muy recordados de la saga lo hacen también muy atractivo para otros perfiles de jugador.

Tras dedicarle el tiempo suficiente a esta versión Preview de Sonic Colours os podemos adelantar una cuestión: en esta nueva aventura del erizo azul os encontraréis con frenéticas fases -donde se combinan desarrollos bi y tridimensionales por doquier-, variados escenarios -llenos de colorido e imaginación- y nuevas habilidades que confieren atractivos poderes a Sonic -proporcionadas por los Wisp, unos pequeños seres que nos serán de gran ayuda-.

Desde este nuevo punto de vista interactivo, y casi coincidiendo con el lanzamiento de Sonic 4, la propuesta de Sega para con su mascota estrella es casi una declaración de intenciones: Sonic vuelve ofreciendo su esencia bidimensional clásica con la cuarta parte de la franquicia, y dibuja un nuevo arco interactivo bajo un arco iris perpetrado por Colours bajo un planteamiento gráfico tridimensional.

UNA TRAMA SENCILLA…


… a la par que graciosa. El argumento en Sonic Colours actúa de manera anecdótica, sirviendo como excusa para presentar un vertiginoso desarrollo plataformero. El Dr. Robotnik parece estar muy arrepentido de ser el responsable de la mayoría de las desgracias que han amenazado la paz y la armonía de todo el mundo, por lo que decide crear un parque de atracciones para que la alegría reine sin ningún impedimento. Desafortunadamente, las cosas no son tan bonitas como parecen y, como era de esperar, el antagonista de Sonic por excelencia tiene en mente otro maquiavélico plan con la construcción de este parque temático en pleno espacio.

Bajo esta premisa argumental se desarrolla el nuevo videojuego de Sonic Team para Wii. En él, nos enfrentaremos a desafíos de lo más variado mientras surcamos los escenarios a gran velocidad desde un desarrollo bidimensional. También habrá momentos donde podremos movernos con algo más de libertad a través de unos escenarios que, pese a no llevar al límite el hardware de nuestra Wii, se sitúan bastante por encima de los mostrados en videojuegos como Sonic y los Anillos Secretos o Sonic Unleashed, en sus versiones para la máquina de Nintendo.

Acostumbrarse al control no nos llevará demasiado tiempo, y cuando empecemos a repetir una y otra vez las fases para superar nuestras puntuaciones, nos daremos cuenta de que Sonic Colours engancha a las primeras de cambio. Pese a ello, existen algunos elementos por pulir en su sistema de control, pues en ocasiones los saltos no son todo lo precisos que nos gustaría, lo que hará que tengamos que intentar varias veces la superación del mismo nivel para hacerlo de forma perfecta.

A parte de los clásicos movimiento que podremos hacer con nuestro héroe, en esta ocasión se añaden un buen puñado de habilidades nuevas. Gracias a las ventajas que nos otorgan nuestros amigos los Wisp, esta vez podremos atravesar algunas superficies, dar saltos realmente espectaculares, avanzar a velocidades de auténtico vértigo u obtener diferentes poderes, según el color de la criaturita que nos ayude. Con estos añadidos el juego gana en frescura, pese a que algunas veces calcular bien los saltos y elegir bien el camino lo lograremos tras dominar tanto las nuevas habilidades como los recorridos. Para ello, el ensayo-error será fundamental.

LO RETRO ESTÁ DE MODA

En Sonic Colors viajaremos a lo largo y ancho del gigantesco parque de atracciones espacial mediante un completo mapa. No obstante, entre los enrevesados recorridos repletos de loopings imposibles y saltos espectaculares, destacan una serie de fases retro que, bajo el apodo de Sonic Simulator nos trasladarán a mundos donde lo que prima es nuestra habilidad plataformera.

Su diseño será minimalista, estarán únicamente formados por bloques y loopings realizados mediante formas geométricas desprovistas del detalle que mantienen las fases habituales, y nos ofrecerán divertidos desafíos.
Sin duda alguna, es un gran aliciente para una aventura plataformera que promete diversión a raudales. Como puntos a mejorar encontramos un sistema de saltos que, en determinados momentos, no ofrece la precisión que nos gustaría y una tasa de frames por segundo inestable.

Juegos como Sonic Colours ganan enteros al funcionar a 60 fps, y en la versión preview hemos notado una falta de suavidad que se hace más evidente con la acumulación de elementos en pantalla. Si estos fallos son minimizados para el lanzamiento de la versión final, el último videojuego protagonizado por Sonic puede convertirse en uno de los títulos más frescos, dinámicos y divertidos de la generación basados en la vertiente tridimensional del Erizo Azul.

Sergio Melero 03 | 11 | 2010