Muchos usuarios desean ver a Rayman desarrollando su faceta plataformera en 3D, mientras recorre idílicos paisajes recreados con todo lujo de detalles gracias a la potencia de los sistemas de entretenimiento de última generación. Efectos de iluminación que parecen sacados de una película de Pixar, elementos vectoriales plagados de detalle con texturas complejas, efectos especiales de agua, fuego y lava recreados con un mimo fuera de lo común y un sistema de animación a caballo entre lo tradicional y lo procedural en aras de ofrecernos el placer de disfrutar mediante un apartado gráfico sin competencia.


Mientras tanto, otros soñamos con algo a priori imposible: que los artworks iniciales que dan sentido a todo videojuego y los bocetos que conforman el carisma visual del mismo cobren vida y, en un flamante planteamiento estético bidimensional en HD, nos hagan soñar con épocas pasadas potenciadas gráficamente gracias a las particularidades de las consolas actuales. Después de frotarnos los ojos una y otra vez, nos damos cuenta de que el nuevo Rayman Origins, alejándose del planteamiento tridimensional habitual por estos lares, nos acerca un poquito más a nuestro sueño por medio de una propuesta jugable novedosa pero, afortunadamente, apuntalada en mecanismos interactivo clásicos. ¡Y en 2D!

NEW RAYMAN FRIENDS

Uno de los referentes que nos vienen primero a la cabeza tras jugar a Rayman Origins, a parte de los juegos de la serie lanzados para consolas tan recordadas como Atari Jaguar o Game Boy Advance, es el famoso New Super Mario Bros.

El modo multijugador de Rayman Origins es el punto fuerte del título: 4 amigos podremos superar cada una de las fases (ambientadas en mundos clásicos como son la selva, el volcán, las cuevas o el paisaje nevado) en frenéticas partidas cooperativas/competitivas donde deberemos completar el nivel intentando no dejar ningún secreto sin explorar. El plataformeo en Rayman es pulcro, versátil y veloz en su justa medida gracias a que con el gatillo derecho podremos correr con nuestro personaje, mientras los demás compiten por conseguir esa moneda que parece imposible de alcanzar. Si morimos durante el modo cooperativo, nos quedaremos flotando en el limbo hasta que logremos alcanzar la posición de un compañero, que nos devolverá a la vida para seguir con la frenética contienda.

Al finalizar cada nivel, se nos da un reporte para comprobar quién es el mejor jugador de plataformas de la pandilla y en qué medida resultará interesante repetir la fase para superarla tras conocer un poco más el escenario.

Jugando sin la compañía de nuestros amigos también resulta muy divertido, pues aunque no suponga un reto ir pasándonos fases en la mayoría de los casos, lo verdaderamente difícil es conseguir un mínimo de 300 bichejos (hay 350 posibles) para completar el nivel. Por medio del ataque básico podremos acabar con los enemigos que nos acechan en múltiples direcciones, si calculamos bien nuestros saltos realizaremos cosas realmente impresionantes y la variedad de situaciones lo convierten en un plataformas bastante completo, en el que interactuaremos con varios planos de scroll.

A nuestra disposición contaremos, a demás de con el incorregible Rayman, con varios amigos que potencian la variedad del título. Mientras que Rayman puede perder la vida a las primeras de cambio en el modo para un jugador, en el multi podremos cooperar con nuestros amigos para que, cuando muera algún personaje, pueda revivir acercándose a otro y proseguir con la partida. Pese a que la vertiente competitiva está muy presente, deberemos cooperar para lograr desbloquear todos los secretos más fácilmente, para noquear a los enemigos finales más estridentes y para alcanzar zonas de otro modo fuera del alcance de un solo héroe.

MARAVILLA GRÁFICA

Como os hemos adelantado al principio del artículo, a nivel gráfico Rayman: Origins aprovecha la potencia y la resolución de las consolas actuales para ofrecernos un apartado gráfico 2D brillante, donde los diferentes planos de scroll, las animaciones tanto de los personajes principales como de los enemigos, los efectos gráficos especiales y, en definitiva, el diseño artístico del conjunto rebosa vitalidad por los cuatro costados.

Algunos fragmentos del juego resultan realmente hermosos, con fases a contraluz en la línea de Donkey Kong Country Returns pero realizadas bajo un planteamiento bidimensional preciosista.

El estilo estético gamberro y agresivo, unido al colorido planteamiento de los escenarios y elementos generales hacen de este Rayman una película de dibujos animados jugable donde, ya sea solo o acompañado, podremos disfrutar durante horas sin dejar de quedar prendados tanto de su apartado artístico como de su propuesta jugable. Saltos imposible para alcanzar lianas y plataformas lejanas, fases acuáticas donde la velocidad de nuestra brazada será clave, un pequeño componente matamarcianos que aporta variedad al conjunto… el título que nos ocupa es muy, pero que muy, prometedor.

Sergio Melero 20 | 10 | 2011