La gran apuesta de la temporada de THQ dentro del género de la acción en primera persona está a punto de aterrizar en las tiendas. El próximo 11 de marzo está previsto que Homefront haga su gran entrada en el mercado y son muchas las miradas puestas en el gran proyecto de Kaos Studios. La obra está destinada a convertirse en un título de acción diferente, que sepa alejarse de la franquicia Call of Duty, algo que consigue en cierto modo, tal y como hemos podido comprobar tras jugar a las primeras fases de su campaña principal en solitario.

Desarrolladora y editora son plenamente conscientes de la gran presión que soportan con Homefront y por eso están realizando una labor de promoción a la altura de las circunstancias. Aunque la versión beta que hemos tenido la ocasión de probar mostraba algunos inconvenientes lógicos, todo nos hace pensar que en marzo podremos disfrutar con un juego de acción notable, cuya historia y narrativa sean el principal atractivo. Una historia que, aún siendo ficticia, produce escalafríos y propone un futuro nada atractivo para los siempre todopoderosos USA.

AQUÍ MI FUSIL, AQUÍ MI PISTOLA

Homefront nos traslada hasta el año 2026, tras la reunificación de las dos Coreas y su posterior alianza con Japón. La invasión de los EEUU parecía inevitable y sólo un reducido número de revolucionarios y rebeldes aguantan como buenamente pueden el temporal. Iremos conociendo el contexto durante los primeros compases del juego, que muestra especial atención a los detalles narrativos, sin olvidar la acción, verdadera protagonista de la propuesta. Una propuesta que, en otro orden de cosas, ha sido escrita por el polémico John Milius, de cuya tendencia fascistas hablaremos en otra ocasión. El guionista, responsable de los libretos de Amanecer Rojo, Apocalypse Now o Roma, nos traslada hasta el epicentro de la acción, con nuestros protagonistas luchando por sobrevivir.

Nosotros nos meteremos en la piel de un piloto altamente cualificado que será rescatado en el último momento por un grupo de revolucionarios. Por supuesto, nuestro rescate tendrá otras intenciones más allá de la simple solidaridad humana y deberemos unirnos a la revolución para intentar llegar a San Franciso, principal objetivo de los rebeldes. Además de la narrativa, Homefront destaca por ofrecer una jugabilidad sencilla, que bebe directamente de otros juegos del género, logrando que los usuarios amantes de estas historias puedan disfrutar con la acción en primera persona desde el comienzo. Tendremos que hacer frente a los enemigos a lo largo de varios capítulos, que nos impondrán la superación de misiones para conseguir llegar al final del camino.

En este sentido, Homefront no aporta nada nuevo a la jugabilidad del “shooter” contemporáneo, aunque si ofrece un ritmo más pausado, más realista, que no permitirá a nuestro personaje ser un Rambo cualquiera capaz de sobrevivir al ataque de centenares de enemigos. Deberemos actuar con astucia y siempre teniendo en cuenta el posible apoyo de nuestros compañeros rebeldes, que nos pueden sacar las castañas del fuego en más de una ocasión. La idea de Kaos Studios es meter al jugador en mitad de una guerra más o menos real, por lo que se ha buscado implementar una sensación de realidad que otros títulos similares no pueden o no saben ofrecer.

DIARIO DE UN REBELDE

En lo que respecta al apartado técnico, y teniendo en cuenta que no hemos jugador a la versión final del título, Homefront hace gala de unos escenarios bien trabajados, ricos en detalles, que nos guiarán fácilmente por la acción, permitiendo cierta libertad de movimiento, aunque siempre con el camino marcado. La mayoría de situaciones que hemos vivido tenian lugar en callejones, casas abandonadas y recintos ruinosos, por lo que la sensación de estar inmerso en mitad de una guerra urbana está muy conseguido.

El modelado de los personajes resulta acertado y sólo podemos poner pegas en sus animaciones faciales, algo forzadas en ocasiones, aunque no será precisamente eso lo que más nos preocupe cuando tenga lugar uno de los muchos tiroteos que deberemos afrontar. Homefront, como ya hemos comentado, nos traslada hasta un futuro no muy lejano, por lo que veremos algunas novedades interesantes en materia de armas, explosivos y demás parafernalia militar, como el brutal y efectivo Goliath, un vehículo teledirigido que nos ayudará en momentos difíciles.

Podremos llevar con nosotros dos armas principales y explosivos de diversa índole, además del siempre efectivo ataque cuerpo a cuerpo, que nos puede salvar el pellejo cuando un enemigo nos pille recargando y no tengamos tiempo de reacción más allá de la cuchillada. El sistema de apuntado es idéntico al visto en Medal of Honor o CoD, con vista desde la mirilla o desde la cintura, así como el sistema de salud: podremos recuperarnos de los disparos enemigos ocultándonos en una esquina y evitando su fuego. Todo esto, a un rimo más pausado que de costumbre, reforzando así la sensación de realismo que el título busca transmitir.

Homefront tiene un objetivo difícil de superar: no ser un clon de los juegos de acción en primera persona que están de moda. En lo que respecta a su historia, lo ha conseguido y, al menos en lo que hemos visto hasta el momento, su jugabilidad va por buen el camino. Hacer que la narrativa funcione durante el “gameplay” nos parece acertado y sólo necesita un poco de suerte para conseguir vender lo que sus responsables quieren. Quizás sea arriesgado proponer secuelas, libros y demás sin ver el resultado final, aunque Homefront tiene potencial para gustar. Los jugadores tendrán la última palabra.

Antonio López 22 | 02 | 2011