Mezclar la cruda inspiración nacida de una guerra con un género de fantasía ha sido uno de los pilares diferenciadores de Final Fantasy Type-0, un título que no pudimos disfrutar originalmente en occidente con su lanzamiento en PSP pero que contará con una revisión jugable y visual en PlayStation 4 y Xbox One. Nunca es demasiado tarde para echar un vistazo al pasado, aunque idealizar propuestas de antes no son una garantía de pleno éxito en un hoy que parece funcionar bajo una cadencia bien distinta.

Sin ánimo de buscar respuestas sobre el por qué el título original no salió del territorio nipón, Square Enix sabe muy bien que se la juega con esta revisión a las nuevas consolas. No sólo se ha puesto en marcha una excelsa maquinaria de marketing, sino también se ha embutido al lanzamiento del aliciente de la demostración jugable de Final Fantasy XV, un telonero que puede volverse en su contra.

Nuestros personajes son de la Clase Cero

Hace dos meses tuvimos un contacto jugable con Final Fantasy Type-0 HD en un primer capítulo de transición ciertamente tutorializado, acabando en un segundo capítulo donde se nos introducía a paso firme en la academia militar. Partiendo de ese mismo punto hemos tenido la posibilidad de disfrutar del código preview del título permitiéndonos seguir a nuestras anchas por el resto del juego y abrazar nuevas escenas que siguen por una misma línea visual y jugable respecto a lo anteriormente probado.

Llega el factor social a la serie

La academia militar, lugar de peregrinación, estudio y formación de nuestros personajes de la Clase Cero, actúa a modo de mundo central donde accederemos a las misiones principales, secundarias y otros menesteres que contribuyen a la maduración del grupo. De hecho el factor sociable se ha introducido gracias a la predisposición de la Academia, estructurada en distintas alas y que nos permiten acceder al mirador, a la cafetería, a la biblioteca o al patio entre otros tantos sitios, en una forma de entablar conversación con personajes secundarios y de fortalecer lazos con el resto de los integrantes del equipo.
Esto ha derivado en la creación de un personaje principal indefinido, al gusto del jugador, entre los 14 integrantes de la Clase Cero que tendremos bien pronto a nuestra orden, cada uno enlatado en unas características propias de combate donde dependerá de nosotros sacarle el partido adecuado. Cada uno de estos héroes contará con una habilidad especial derivada de su arma y de un elemento mágico que lo usaremos a modo de ventaja frente a ciertos enemigos. Si bien podremos hacer uso de todos los personajes en las misiones, es fundamental definir a tres como principales, que son los que acaparen los focos de acción.

El resto irán entrando al tablado según nos vayan eliminando personajes en las batallas, algo bastante común debido a las exigencias de los combates y a la gran cantidad de vida que logran quitar los enemigos. En este caso con la cruceta direccional podremos elegir otro componente del grupo para que siga nuestro papel en la misión, y nunca sucumbiremos al no ser que agotemos a todos los componentes. Si bien ya te imaginarás que el nivel de dificultad puede parecer algo superior al visto en otra iteraciones de la serie, todo es modificable.

Los personajes entran en batalla si nos eliminan

En el menú, y siempre que no estemos a plena misión, podemos ir cambiando a nuestro gusto un nivel de dificultad que realmente se nota en los enfrentamientos, sobre todo contra jefazos. Asimismo podemos habilitar la ayuda externa de otros personajes invitados para las batallas, unos héroes controlados por la IA y que son muy valiosos para cuando tengamos a bastantes de nuestros héroes cogiendo polvo.

La única forma de hacer avanzar la historia es accediendo a las misiones principales, aunque éstas sólo son accesibles una vez se consuma un tiempo ficticio en la parte inferior derecha de la pantalla. Para hacer andar el tiempo será necesario que realicemos diversas acciones sociales en la Academia Militar o bien usar ese tiempo en participar en la gran cantidad de misiones secundarias que nos irán dando varios personas del lugar. Algunas de estas misiones secundarias serán algo monótonas como las que versan de recolección de objetos, pero otras irán más lejos con enfrentamientos y reconocimientos de zonas que aportan algo más de sentido y variedad.

Otras estancias a destacar de la Academia son la zona de entrenamiento para conseguir experiencia sin salir de casa y sin preocuparnos de caer en combates, la cría de los chocobos o la participación en las llamadas Maniobras, una especie de misiones de enorme dificultad que suponen todo un reto para los usuarios más experimentados.

Invocaciones y combos en tiempo real

Centrándonos en el sistema de combate e intentando no compararlo con anteriores entregas, aquí nos topamos con un mecanismo auspiciado exclusivamente en el tiempo real. De esta manera se ofrecen unos combates rápidos, dinámicos, frescos y repletos de adrenalina, donde se nos exige tomar decisiones según sensaciones. Cada uno de los héroes tienen habilitados unos comandos de acción en cada uno de los botones frontales del mando, aunque serán aquellos no visibles las claves para el éxito. Con esto nos referiremos a la opción de esquivar y apuntado, fundamentales para los grandes jefes y que nos otorgan más posibilidades de llegar al final con un mayor número de personajes en la recámara.

Unos combates muy rápidos con mucha adrenalina

Tampoco faltan las invocaciones de los llamados eidolones, unas criaturas que provocan el sacrificio del invocador para ganar una ventaja fundamental durante el combate y a los que accederemos cuando no sepamos muy bien cómo derrotar a ciertos grandes jefes que son capaces de destrozar nuestro equipo en dos minutos. Si no queremos llegar a estos extremos con las invocaciones, también es factible hacer uso del ataque a tres combinado, una arremetida muy devastadora entre los personajes participantes que consume un gran porcentaje de nuestra barra de magia. En última instancia la superación de misiones debe ir relacionada con la subida del nivel de los personajes, como forma de asegurar que la curva de dificultad vaya al unísono de las distintas exigencias jugables.

Regreso al pasado, visual y jugable

El aspecto visual puede despertar ciertas polémicas si sentimos a Final Fantasy Type-0 HD como un juego de nueva generación, pero no lo es. Al ser una revisión del título de PSP no se puede alcanzar una cota visual a la altura ni de las actuales consolas ni de incluso de las anteriores, pero gracias a ciertos retoques gráficos el resultado final es más notable de lo inicialmente imaginado.
El modelado de los personajes está más definido, hay una mayor carga poligonal, se han retocado ciertas expresiones faciales y la Academia Militar ha recibido un importante lavado de cara. Sin embargo la zona del mapamundi no ha recibido el mismo esmero, y prácticamente no se nota una gran diferencia respecto al juego de PSP. A ello hay que unir que hay algunas misiones secundarias también pecan de estar menos trabajadas visualmente que las principales.

Otro de los cambios en este apartado es la decisión de acercar la cámara a los personajes, quizás para adaptarlo al formato de gran televisión respecto a la pantalla de la portátil, y el buen acabado de las luces y las sombras, el aspecto visual más diferenciador y que ya se puede empezar a ver desde os primeros compases del programa.

La cámara se acerca a los personajes en los combates

Final Fantasy Type-0 HD corre el riesgo de ser eclipsado por la esperada demostración jugable de Final Fantasy XV, una jugada comercial que puede impulsar las ventas de esta revisión pero también mantenerla en un segundo plano. Aunque visualmente no estemos ante un programa puntero, se han trabajado ciertos aspectos de manera individual que al menos denotan trabajo. Si hay un aspecto a destacar del juego es su jugabilidad. Quizás esta revisión sea más cercana a aquellos títulos clásicos de la serie donde existía una faceta jugable ciertamente exigente y profunda, pero hay que ver si el público clásico da la respuesta esperada o ya no sigue confiando en una serie que últimamente les ha dado la espalda.

David Hernández 26 | 02 | 2015