Tras un proceso de desarrollo que ha estado marcado por la polémica, sobre todo por culpa del nuevo diseño del personaje protagonista, DmC: Devil May Cry está a la vuelta de la esquina. Con lanzamiento previsto para principios de año, durante el mes de enero, el juego desarrollado por Ninja Theory aterriza en la redacción de JuegosdB para que le demos un último vistazo antes de afrontar su análisis.

Y lo cierto es que las últimas impresiones con el juego son de lo más positivas. Aunque los puristas de la saga sin duda echarán en falta al “auténtico” Dante, los menos acérrimos y amantes de los juegos de acción con algo de plataformas y pequeños toques de rol sabrán valorar el título de Ninja Theory sin prejuicios y con un claro objetivo: divertirse aniquilando demonios.

LO MEJOR DE CADA CASA

DmC: Devil May Cry se asienta en una jugabilidad que ya hemos visto en ocasiones anteriores, pero que no por ello deja de ser menos divertida y espectacular. Se nota mucho la importancia que tiene Bayonetta para los desarrolladores de juegos de acción contemporáneos y eso es algo que no podemos más que agradecer, ya que por el simple hecho de intentar estar a la altura del maravilloso título de Platinum Games, son muchas las desarrolladoras que ofrece propuestas interesantes.

Ninja Theory ha tomado prestado todo lo que funcionaba del mencionado título y le ha imprimido su particular punto de vista. Además, como no podía ser de otra forma viniendo de los responsables de Hevenly Sword o Enslaved, la narrativa cobra una gran importancia, con mensaje que aparecen en pleno gameplay y nos indican lo qué debemos hacer o secuencias cinemática de una calidad más que suficiente.

dmc devil may cry  dante

Aquellos que no soporten el nuevo diseño de Dante Sparda es mejor que den media vuelta y dejen DmC para otros jugadores más abiertos de miras. Es cierto que el cambio estético del personaje resulta chocante al principio, pero es una cuestión de tiempo acostumbrarse al nuevo Dante. El título, como sabréis, explora los orígenes del personaje, y aprovecha esa circunstancia para desmarcarse de la saga anterior, con bromas y coñas incluidas en el primer capítulo del juego.

Y es que DmC está divido en varios capítulos en los que tendremos que hacer frente a hordas de enemigos, como si de un clásico beat’m’up se tratase, aunque con las ventajas técnicas de hoy en día. Además, el título ofrece un pequeño componente rolero con el que podremos mejorar nuestra habilidad, armas y estadísticas de salud, por lo que DmC se antoja muy rejugable si además tenemos en cuenta los objetos ocultos que hay en cada nivel.

UN PASEO POR EL LIMBO

En lo que respecta a los combates, las impresiones generales que nos ha dejado esta versión del título, casi final, son positivas a grandes rasgos. Aunque el título daba algunos tirones, posiblemente por no tratarse de una copia final, lo cierto es que la jugabilidad en los combates resulta de lo más interesante y divertida. Para hacerlo todo más espectacular, como es habitual en este tipo de producciones, tenemos un buen montón de combos que podemos efectuar para herir a nuestros rivales.

Unos rivales que están bien diseñados en su mayoría y que prometen emociones fuertes en altos niveles de dificultad, así como un buen show visual de mantenerse el buen escalado y proporciones vistas en la versión probada. Junto a los monstruos base tendremos que hacer frente enemigos finales de fase mucho más interesantes a nivel jugable y que suponen un desafío mayor para el usuario.

dmc devil may cry

Otro aspecto que nos ha llamado la atención es el toque plataformero de la propuesta, que nos invita a superar diferentes fases de los escenarios saltando y esquivando obstáculos. Todo sea por ofrecer variedad al conjunto. Ninja Theory arriesga mucho con su visión del personaje pero, prejuicios a parte, todo hace indicar que DmC será un divertimento de lo más sano y recomendable, por mucho que pese a los amantes del Dante creado en sus inicios por Capcom.

La machacona música heavy, el aire “emocrepúsculo” de Dante (aunque luego sea un chulapo de tomo y lomo) y otros elementos que no han gustado mucho desde que se anuncio el juego dejan paso a la diversión y a una jugabilidad más que interesante que prometen ofrecer una de las propuestas más sinceras de inicios de 2013. Si Ninja Theory ha sabido conjugar con acierto lo mejor de sus anteriores títulos (la narrativa) y las principales características de su gran fuente de inspiración (que no es otro juego más que Bayonetta), DmC: Devil may Cry puede ser una refrescante sorpresa. En enero saldremos de dudas.

Antonio López 14 | 12 | 2012