Imagen promocional de Fortnite

Fortnite Battle Royale se ha convertido recientemente en el mayor juego del mundo. Según un artículo de IGN, aproximadamente unos 45 millones de personas lo juegan en todo el planeta. Además, en Twitch tiene una audiencia de más de medio millón de espectadores. Con estos datos, no hay duda de que es el juego del momento.

Sin embargo, la enorme popularidad tanto de Fortnite como de otros juegos de ordenador tiene algunos aspectos preocupantes. Según The Sun, juegos como Fortnite pueden convertir a los niños en adictos a los juegos de azar. ¿Son razonables estos miedos o carecen de fundamento? Analicemos de cerca el tema centrándonos en Fortnite y en los problemas que este juego específico podría generar.

Fortnite Battle Royale en pocas palabras

Si todavía no conoces Fortnite ni este género de videojuegos en general, te daremos algunos datos para que te sitúes.

Fortnite Battle Royale es la versión battle royale de Fortnite, un juego de supervivencia del género sandbox. Este tipo de videojuegos combina supervivencia, exploración, recogida de todo tipo de objetos y batallas todos contra todos.

Así, pues, el objetivo final del juego es acabar como único superviviente, para lo cual habrá que matar a otros jugadores y evitar que estos acaben contigo. Para conseguirlo, los jugadores deben conseguir su propio arsenal de armas y objetos y usarlo contra el resto de jugadores. La parte utilizable del mapa, conocida como “zona segura”, va decreciendo poco a poco, lo que provoca el encuentro de los jugadores. En Fortnite Battle Royale pueden jugar hasta 100 jugadores por ronda, todos con la intención de convertirse en el único superviviente.

Por qué Fortnite puede crear adictos a los juegos de azar

El problema empieza con el hecho de que este juego es gratuito, de modo que se puede descargar y jugar sin necesidad de pagar nada. Sin embargo, existen microtransacciones que permiten a los jugadores comprar la moneda del juego (los llamados V-Bucks), que puede usarse para comprar temas (mejoras gráficas) o un Battle Pass de temporada.

El Battle Pass ofrece al jugador recompensas inmediatas (skins, bonos de experiencia, etc.), pero también le permite conseguir objetos extra jugando, como V-Bucks, con los que podrá comprar un nuevo Battle Pass para la siguiente temporada. Esta estrategia de Fortnite es realmente inteligente, ya que ofrece un buen incentivo para seguir jugando.

Tal como recoge The Sun en el artículo antes mencionado, existe cierta preocupación por el hecho de que este tipo de juegos tenga contenidos de características similares a los de los juegos de azar.

Otros juegos son peores

Puede que la relación de Fortnite con los juegos de azar no esté muy clara, pero existen otros juegos cuya similitud con los juegos de azar es indudable, como el famoso Counter-Strike: Global Offensive, conocido como CS:GO.

En CS:GO, los jugadores también pueden comprar skins, que por lo general mejoran el aspecto de las armas usadas en el juego. El problema viene con las denominadas cajas de botín, que los jugadores pueden adquirir y abrir. Pueden contener objetos simples o de gran valor. Muchas voces afirman que las cajas de botín tienen características propias de los juegos de azar.

Pero el problema con CS:GO va mucho más allá. Se han creado un sinfín de sitios web de apuestas de skins. Estos sitios permiten a los jugadores apostar sus skins (u otros juegos o monedas virtuales) en los resultados de las competiciones profesionales o en varios juegos de azar, como la ruleta o la lotería. Aunque ya ha habido juicios contra la apuesta de skins que han supuesto el cierre de múltiples sitios web, muchos otros siguen funcionando.

Menores y juegos de azar

El problema del juego entre menores de edad también existe fuera de los videojuegos. Aunque mucha gente considera el juego en sí como un problema, lo verdaderamente grave del juego entre menores de edad es el hecho de que los jóvenes suelen ser más propensos a sufrir los problemas psicológicos derivados del juego y la adicción.

Por lo general, podríamos decir que tanto los casinos online como físicos disponen de las medidas adecuadas para evitar el juego entre menores, como la verificación de la identidad y del domicilio, pero muchos niños usan la documentación de sus padres para jugar online.

En internet, se puede jugar de forma gratuita a los juegos de casino más populares, como la ruleta o las tragaperras, sin dinero real y por mera diversión. También existen apps de casino para móvil que, a pesar de que no permiten jugar con dinero real, ofrecen la posibilidad de comprar una moneda virtual para poder jugar, lo cual es incluso peor.

La emoción de apostar objetos virtuales en videojuegos, sumado a la posibilidad de jugar a juegos de casino de forma gratuita, puede crear hábitos nada saludables que pueden derivar en graves problemas de adicción al juego. Por ello, la industria de los videojuegos debería tomarse el tema en serio y abordarlo lo antes posible.

Colaborador 02 | 05 | 2018