A medida que pasan los años y se asienta el sector interactivo como una nueva forma de expresión plástica en nuestro país, su presencia se extiende hasta diferentes ámbitos en lo que al entretenimiento se refiere, integrándose de forma natural junto a medios como la literatura, el cine o el cómic.

Como si de una herencia indirecta se tratase, da la sensación de que estamos viviendo en el mundo del videojuego algo que ya pudimos comprobar con sectores a la altura del cómic o el cine, que se ganaron con mucho esfuerzo un puesto de privilegio dentro de los intereses culturales y de ocio de la sociedad española. Sin embargo, el cambiante carisma del que goza el videojuego hace que dicho proceso se esté acelerando: lo que se tardó casi un siglo en otros medios puede hacerse realidad en apenas una década si hablamos de videojuegos.

INTERÉS CADA VEZ MÁS GENERALIZADO

No nos cabe la menor duda de que los videojuegos están cada vez más de moda. Y no solo hablamos desde el punto de vista del desarrollador: en el terreno profesional dedicarse a este sector resulta más y más atractivo debido a la amplia oferta formacional de la que goza nuestro país. Si bien es cierto que no hay tantas oportunidades como en Francia y en otros países de la Comunidad Económica Europea, cada vez podemos ver más puestos de trabajo que requieren de la creatividad gráfica y la virtud técnica de especialistas formados en el terreno del desarrollo interactivo.

Esto se traduce también, y como no podía ser de otra manera, en la cada vez más exitosa acogida que tienen los eventos dedicados al mundo del videojuego. Es más, dentro de certámenes dirigidos a otros sectores, el ocio interactivo tiene un hueco importante donde alcanzar un ‘target’ de usuarios cada vez más diverso.

Hoy en día, tomando como referencia eventos internacionales de la talla de la Game Developers Conference o la Electronic Entertainment Expo, año tras año van adquiriendo más peso y repercusión certámenes nacionales (con repercusión cada vez más internacional) como Gamelab o la presente Gamefest 11. La primera, centrada en el desarrollo español y en una vertiente que aúna desarrolladores, consumidores y formadores, pretende alcanzar prestigio año tras año gracias a un cartel que nos ha traído las experiencias en primera persona de creativos como Peter Molyneux o Cliff Blezinsky con interesantísimas ponencias.

Por su parte, Gamefest sirve como escaparate de lujo para los últimos lanzamientos del sector, lo que resulta en un prometedor evento en la línea de la ya mencionada Electronic Entertainmente Expo o la multidisciplinar Gamescom. Si bien es cierto que todavía hay mucho trabajo por recorrer en aras de alcanzar una repercusión internacional más notoria, la Gamefest 11 de este año pretende convertirse en uno de los eventos señalados a nivel europeo en lo que al sector del ocio interactivo se refiere. El apoyo incondicional de las compañías, y la agenda de eventos que presenta, son signos inequívocos de que se está avanzando por el buen camino.

Hace algunos años pocos habrían apostado por el sector que nos ocupa como uno de los medios de expresión más brillantes de la actualidad, pese a que la creciente demanda por parte de los consumidores hacía augurar un futuro prometedor. Como hemos dicho en el anterior párrafo, aún queda mucho camino por recorrer. Pero si con el talento necesario hemos conseguido despuntar a nivel internacional con compañías españolas de la talla de Mercury Steam o Gameloft, y marcar un antes y un después en lo que a eventos masivos se refiere mediante Gamelab o Gamefest, sin duda alguna todo es posible.

Sergio Melero 29 | 09 | 2011