Los “remakes”, secuelas, precuelas y reinicios se han convertido en el pan nuestro de cada día dentro de la industria del ocio. Cine, cómics y literatura acuden a estos remedios caseros y no siempre satisfactorios cuando el éxito desciende de nivel o los espectadores dejan de interesarse por las historias que cuentan. Por norma general, estas producciones acaban recibiendo el mayor varapalo posible de la crítica y el público termina por dar la espalda a tramas que ya estaban gastadas en exceso.

El mundo de los videojuegos no es ninguna excepción y sigue esta moda a rajatabla, aunque con matices. Mientras que en otras disciplinas artísticas nos encontramos con productos de baja calidad, saca cuartos mal encubiertos que toman al espectador por imbécil, en el mundo del ocio digital interactivo descubrimos que, en la mayoría de los casos, los responsables de los títulos se esfuerzan por ofrecer algo nuevo, mejorar determinados aspectos del título original o, simplemente, continuar la historia de una forma digna y que no insulte la capacidad intelectual del jugador.

Y he aquí que nos encontramos con un curioso caso de terceras partes en 2011. Algo que a primera vista podría parecer peligroso, se torna en el mundo del videojuego en una interesante casualidad que tiene a todos los medios especializados esperando y considerando esas terceras partes como los lanzamientos más importantes de la temporada. Esto, en el ámbito de, por ejemplo, el cine, es impensable, aunque con excepciones, véase Toy Story 3 (idem, 2010).

Killzone 3, Marvel vs Capcom 3, Mass Effect 3, Uncharted 3, Deus Ex: Human Revolution, FEAR 3 y Gears of War 3 forman el reparto de terceras entregas que nos atacarán este 2011, todas ellas con ganas de convertirse en el GOTY del año. Y, de todos los títulos, sólo uno no utiliza el número tres en su nombre, algo que podría explicarse ya que se trata de una precuela. Junto con Human Revolution, sólo la nueva aventura de Nathan Drake y el “crossover” de Capcom serán una entrega más de la franquicia. El resto de títulos vendrán a cerrar trilogías que se han convertido en referentes dentro de su género.

Mass Effect 3 y Gears of War 3 serán, entendidas como cierres de trilogía, las obras más importantes de todas las destacadas. Entre los brazos hipervitaminados de Marcus Fénix y el irrefrenable deseo sexual del Comandante Shepard viviremos dos acontecimientos que bien podríamos clasificar de históricos, al menos en lo que se refiere a términos videojueguiles. Ambos títulos cerrarán definitivamente una historia que ha necesitado de tres entregas para desarrollarse y ambos juegos darán carpetazo a unos personajes que forman parte ya del mundillo pop interactivo.

Otros títulos, como Marvel vs Capcom 3, vienen a sumar un número más a la saga, con bastantes posibilidades de tener un cuatro dentro de algunos años. Lo importante aquí no es que haya un número acompañando a los títulos, lo realmente interesante es que la inclusión de un marcador numérico no es síntoma de pérdida de originalidad o de calidad. Por mucho que cine, música y demás intenten querer innovar, segundas partes nunca fueron buenas (contadas excepciones) y si ya nos vamos a las terceras partes, mejor apagamos nuestro cerebro y nos vamos a descansar.

El fenómeno de las terceras partes de 2011 demuestra que en esta industria que tanto amamos (y odiamos, en ocasiones) siempre hay lugar para sorprender al consumidor que, al fin y al cabo, es el que pone los requisitos indispensables para conseguir una buena propuesta jugable (y económicamente viable). Los desarrolladores saben contentar a los seguidores de su franquicia y no se dedican a destrozarla, al menos no en la mayoría de los casos. Y es que el mundo de las precuelas, secuelas y “remakes” es peligroso para los intereses artísticos de cualquier producción, algo que en los videojuegos parece haberse superado con gran eficacia.

Las franquicias jugonas van ganando adeptos con cada nueva entrega publicada y cada nueva parte sirve para devolver el éxito comercial a la anterior, en una suerte de ciclo que termina cuando se publica el recopilatorio de turno. Que eso sólo lo consigan los videojuegos es realmente destacable y da buena muestra del mimo que, en la mayoría de los casos, se pone en esta disciplina de expresión. Y, para colmo, consiguen vender un buen montón de copias. Jugadores, desarrolladores y editores la mar de contentos. Así, que nos pongan media docena de terceras partes.

Antonio López 19 | 01 | 2011