Nintendo prevé que acabará el año fiscal 2013 con unas pérdidas más que cuantiosas. Así se desprende del comunicado que la compañía de Kioto lanzó ayer, en el que Satoru Iwata revisó a la baja las previsiones de venta de sus consolas Nintendo Wii U y Nintendo 3DS, tras conocer las cifras europeas y estadounidenses.

Wii U y 3DS

Los japoneses esperaban vender 9 millones de Wii U y 18 millones de 3DS. Ahora las cifras han cambiado notablemente. Nintendo tiene unas nuevas expectativas más realistas: 2,8 millones para Wii U y 13,5 millones para 3DS. Ambas están muy lejos de las previsiones que se hacían un año antes, sobre todo las de Wii U, que se han recortado en más de un 60 por ciento (las de 3DS en un 25).

Los únicos mercados que soportan la embestida de la crisis y el descontento con dos productos que aportan poco más que sus antecesores son el nipón, donde la 3DS ha vendido 4,9 millones de unidades de las 5 que se esperaban, y el francés, donde las ventas se han mantenido a niveles de otros años.

El agujero que esto podría dejar en la empresa al final del año fiscal 2013 es de 247 millones de euros (35.000 millones de yenes). Satoru Iwata ya se ha disculpado con los accionistas por estas noticias tan negativas y ha asumido la responsabilidad de los malos resultados. Este varapalo para Nintendo no conllevará dimisiones, al menos a corto plazo: el presidente Iwata ha aclarado que continuará al frente de Nintendo durante el proceso de reconducir a la compañía a una situación más favorable.

Rocío González en 17 | 01 | 2014