Microsoft lleva meses repitiendo que Kinect no iba a salir de los bundles de Xbox One, sin embargo, siempre hay tiempo para retractarse y echarse atrás. Los de Redmond han anunciado que muy pronto tendremos Xbox One en las tiendas sin Kinect. Aunque Kinect sigue siendo parte central de su estrategia, la consola necesita rendir mejor en el mercado y abrirse a un mayor número de usuarios y el abaratamiento que supone sacar de la caja a Kinect sería la forma.

Xbox One sin Kinect

A partir del mes de junio (el 9, como su conferencia en el E3 2014) podremos encontrar en las tiendas Xbox One sin Kinect al precio de 399 dólares, lo que supone una rebaja de 100 euros con respecto al pack que incluye consola más Kinect. Una versión del nuevo Kinect por separado llegará en otoño.

De esta manera, Xbox One peleará contra PlayStation 4 en igualdad de condiciones, a un precio similar, sin duda uno de los aspectos que parecían alejarlas más. En los seis meses que ambas máquinas next-gen llevan en la calle, PlayStation 4 se las ha apañado para vender 7.5 millones de unidades, mientras que Xbox One se ha quedado algo descolgada con 4.5 millones (según datos de Vgchartz).


La batalla ahora se desplaza exclusivamente a los títulos exclusivos y el rendimiento que cada hardware ofrece de los títulos multiplataforma, pero para ello, Microsoft ha tenido que sacrificar uno de los pilares de su estrategia y admitir en cierta medida que se equivocaron, lo que llevan diciéndole meses diferentes analistas como Pachter.

Rocío González en 14 | 05 | 2014