Desde que Xbox One se vende sin Kinect a 100 euros/dólares menos, las ventas de la consola se han multiplicado por dos. La diferencia de precio con su competidora directa, la PlayStation 4, ha permitido que la plataforma de Sony coja la delantera en los primeros meses de la octava generación, pero la reacción de Microsoft aún puede equilibrar la batalla.

Xbox One

Microsoft ha confirmado que las ventas se han doblado, aunque solo se tienen datos de Estados Unidos:

En el último mes, hemos visto un renovado interés en nuestra Xbox One, incluida la oferta de 399 dólares. Desde la nueva oferta (sin Kinect) lanzada el 9 de junio, hemos visto crecer las ventas de Xbox One más del doble en Estados Unidos, en comparación con las ventas de mayo.

¡Qué inesperado! La obligación de adquirir Kinect con la nueva Xbox One encarecía el producto en 100 euros (como se ha demostrado tras su separación). Pese que aún no se sabe cuánto costará el periférico de reconocimiento de movimiento y voz por separado, lo que está claro es que esta imposición estaba limitando muchas de las ventas.

Puede que en Microsoft tengan que revisar su estrategia, pero mientras diseñan una nueva forma de atraer a los usuarios a Kinect, al menos crece su base de consolas instaladas, lo que ellos y los desarrolladores apreciarán en gordo. Quizá incluso Titanfall termine de despegar en la manera en que su hype indicaba.

Rocío González en 17 | 07 | 2014