Durante muchos años hemos estado leyendo y escuchando que los videojuegos son una lacra para la sociedad, que solo tienen consecuencias negativas y que no traen nada bueno. Ningún favor han hecho los auténticos pirados que creían estar en un videojuego y eran capaces de acabar con sus padres con una katana o hacer una matanza en el instituto.

En innumerables ocasiones hemos visto cómo han sido denostados e insultados por distintas asociaciones que hablan y comentan lo que les viene en gana desde la absoluta ignorancia. Todo esto acentuado por el pésimo trato recibido por el medio de comunicación de masas por excelencia: la televisión. Lo poco que se habla de ellos se hace mal, destacando aspectos negativos carentes de toda veracidad y con un trato muy poco profesional.

No obstante, parece que en los últimos años esa mala prensa ha menguado. Quizá porque, gracias al paso del tiempo y multitud de factores ya no relacionan a los usuarios como esas personas encerradas en su habitación que se alimentan a base de batidos y pizzas, que no tienen amistades y su única relación social es la de su madre. O quizá por los jugosos espacios publicitarios que compran Call of Duty, FIFA y compañía. A pesar de ello, el trato a la industria todavía está a años luz del que reciben otros productos culturales como el cine, el teatro o los libros.

Últimamente en internet, evidentemente, se han publicado muchos posts haciendo una recopilación de los beneficios que conllevan los videojuegos al que los disfruta, muchos de ellos basándose en estudios de universidades de todo el mundo. En varios de esos artículos nos vamos a basar para citar algunas de las consecuencias positivas que conlleva el uso de videojuegos.

Lo que es obvio es que la moderación es necesaria. No hace falta ser un lince para darse cuenta que estar quince horas al día delante de una pantalla es negativo, como también lo es alimentarse exclusivamente de fruta o hacer ejercicio hasta la deshidratación. Según distintos estudios el tiempo perfecto es entre media y una hora diaria. Para muchos será poco pero para otros será mucho.

Call of Duty

Parece que cansados de la mala crítica o en busca de romper el orden establecido, los creadores de Asap Science, Mitchell Moffit y Gregory Brown, han publicado un vídeo en el que explican los beneficios que conlleva el uso moderado de videojuegos.

El primer dato es impresionante. Los participantes en un estudio que jugaron media hora diaria a Super Mario durante dos meses mejoraron su memoria, habilidades motoras de las manos y capacidad de organización.

MEJORAN LA VISIÓN

En la mayoría de géneros de videojuegos siempre es necesario estar atento y prestar atención a más de una cosa al mismo tiempo. El mínimo movimiento de cualquier objeto o cuerpo al que se está mirando puede influir en la partida, por lo que el usuario ha de fijarse en los pequeños detalles. Un estudio de la Universidad de Rochester demuestra que los usuarios de juegos de disparos tienen un aumento en su “función de sensibilidad al contraste”, así como en la capacidad de discernir los cambios sutiles en el brillo de una imagen.

Esto puede ser útil en la rutina de cada persona. Conduciendo en coche, por ejemplo, o incluso buscando a alguien entre una multitud.

MAYOR CAPACIDAD ORGANIZATIVA

Volvemos a agradecer a la Universidad de Rochester otro estudio realizado en el que se prueba que los usuarios de juegos de acción pueden tomar decisiones con mayor rapidez. El análisis de las situaciones se lleva a cabo de una forma más automatizada teniendo en cuenta diversos factores y dando lugar a una decisión tomada en un lapso de tiempo inferior.

Profesor Leyton

AYUDAN A LA LECTURA DE DISLÉXICOS

Esta vez fue un grupo de investigadores italianos quienes demostraron que los videojuegos cuyo ritmo de juego es rápido pueden influir positivamente en la lectura de niños con dislexia. Tras jugar a Rayman Raving Rabbids se toparon con que los niños eran capaces de leer más rápido y con mayor precisión.

SALUDABLE FÍSICAMENTE

Es obvio que muchos de los juegos que se han lanzado en los últimos años pueden resultar muy beneficiosos para el cuerpo humano. El ejemplo de Wii Fit es el más claro, que invita a hacer ejercicio físico.

Wii Fit

Siguiendo con el ejemplo de la consola de Nintendo, no podemos olvidar el conocido Wii Sports. Es uno de los juegos que muchos médicos recomiendan a gente de edad avanzada para que muevan el esqueleto y, además, se socialicen con otras personas. El beneficio puede ser tal que incluso la aislada y comunista Corea del Norte incorpora estos aparatos propios del capitalismo en sus hospitales nuevos.

RETRASO DE ENVEJECIMIENTO

En este aspecto no parecen tener mucho sentido los juegos de acción, pero sí los de habilidad mental. Un estudio de la Universidad de Iowa demuestra que el uso de este tipo de juegos ayuda a reducir el deterioro de la mente que se produce con la edad. En los casos más positivos del estudio, se llegó a detener el desgaste natural del cerebro en casi siete años.

Por lo visto, los videojuegos no son tan malos como muchos pretenden hacernos creer. Aún queda mucho por avanzar en este terreno. Países como Reino Unido ya comienzan a tratar a los videojuegos como un producto cultural más. De hecho, los premios BAFTA que otorga la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, trata como iguales a televisión, cine o videojuegos. En España y en otros muchos países nos queda mucho camino hasta llegar ahí.

Fuente: La tercera, Quo y Reason Why.

Nacho Ros 15 | 02 | 2014