Muchos videojuegos hoy en día nos ponen armas en las manos y nos las tiñen de sangre virtual, sin embargo, cuando no hay historia detrás, cuando la justificación es el genocidio puro y como protagonista se pone a un sádico que no hace más que recordarnos la masacre de Ultoya, el chip nos cambia.

El tráiler polémico del violento Hatred se ha ganado la antipatía de muchas voces en internet desde su lanzamiento. Su violencia indiscriminada y el objetivo del juego no han pasado desapercibidos para nadie, pero ¿hay una agenda oculta tras Hatred y sus creadores?

Desde Fuck NO Video Games acusan al estudio polaco Destructive Creations de tener vínculos neonazis, y de que el juego intente “glorificar la supremacía blanca y la violencia racista”. Señalan desde este blog, dedicado a resaltar acoso, homofobia, racismo o sexismo en los videojuegos, que algunos de sus miembros están vinculados a grupos militares anticomunistas y fascistas. El CEO del estudio, Jaroslaw Zielinski, sería miembro de Polska Liga Obrony, un grupo nacionalista y neonazi polaco, y entre sus programadores habría personas que apoyan grupos fascistas y homófobos como Obóz Narodowo Radykalny y Młodzież Wszechpolska, sin ningún reparo por demostrar este apoyo en las redes o vestir camisetas con sus emblemas.

Hatred Team

Ante tales acusaciones, Jaroslaw se ha dirigido a Polygon para aclarar “el malentendido”. Según el CEO del estudio, todo lo publicado sobre ellos es ridículo. “Sobre mi apoyo a Polska Liga Obrony (Liga de defensa polaca) en Facebook, me gusta la página porque es una fuente de información sobre lo que sucede en Oriente Medio y Europa”, ha defendido Jaroslaw.

Su floja defensa habría sido más completa si hubiera aprovechado la oportunidad para condenar las acciones xenófobas que lleva a cabo el grupo al que “sigue en Facebook”, y que entre sus últimas actividades cuenta con la formación de una liga para defender a las mujeres polacas nativas de las “bandas de violadores musulmanes”.

Por el momento han lanzado una segunda versión edulcorada del tráiler del juego, pero la sombra de la duda se ha cernido sobre ellos y miraremos con lupa sus próximas actualizaciones así como a la nota de prensa que se han comprometido a lanzar para aclarar las supuestas afiliaciones políticas del estudio.

Lo cierto es que en el primer tráiler no se apreciaba ninguna consigna política y la violencia indiscriminada en los videojuegos no es nueva, pero si hay algo más allá de ese chute sangriento monocromático que intentan vender con Hatred, el foco puesto sobre ellos les hará pensárselo dos veces.

Jaroslaw Liga defensa polaca

Rocío González en 21 | 10 | 2014