¿Necesita un stand en una feria estar rodeado de booth babes para triunfar? Según un estudio llevado a cabo por Spencer Chen, de Frontback, la respuesta sería que no.

Pese a que se cree una tendencia a la baja, lo cierto es que en toda feria que se precie encontramos a chicas monas enseñando cacho disfrazadas de algún personaje reconocido o con los colores de la compañía a la que promocionan. Es bien sabido que la mayoría de los jugadores son hombres, y este reclamo se ha utilizado durante mucho tiempo para llamar su atención en eventos. Sin embargo, el papel de la mujer en la industria del videojuego se extiende cada vez más tanto a nivel laboral como a nivel de usuaria/compradora, y estas prácticas comienzan a verse como lo que son, unas prácticas machistas cuyo rendimiento podría no ser tan bueno como se cree.

BoothBabes

Más allá de la moralidad y la ética de esta “tradición”, Chen presenta un estudio en el que afirma que hay una razón de peso para olvidarnos de las booth babes de una vez por todas: que no funcionan. Según un artículo de Spencer Chen para TechCrunch, ha hecho la prueba en diferentes eventos y siempre con idéntico resultado.

Chen afirma haber comprobado en varios eventos el efecto que tiene montar dos stands para el público, uno con profesionales y booth babes, y otro solo con gente cualificada en lo que está haciendo (la misma clase de profesionales más relaciones públicas especializados, hombres y/o mujeres). Los resultados le han llevado a una serie de conclusiones:

  1. Las booth babes intimidan a la gente y en lugar de atraer a clientes al stand, les ponen nerviosos.
  2. Las booth babes son perezosas. Trabajan en todo tipo de eventos: coches, restaurantes, inmobiliarias… y lo único que hacen es sonreír y no suelen poder responder dudas del público.
  3. La gente de negocios y los ejecutivos no se paran a hablar con las booth babes, pues su tiempo en el evento ya está diseñado con antelación y las chicas monas no aportan nada a estas negociaciones.
  4. Las booth babes se encargan de dirigir al stand tráfico de “baja calidad”. En su experiencia, Chen ha identificado que los atraídos por este tipo de reclamo son en su mayoría agentes que no tienen el poder de hacer negocio y que se limitan a parlotear con las chicas y quizá con el resto del equipo más tarde.

Booth Babes

¿Serían lo mismo la E3, GamesCom o Tokyo Game Show si se eliminaran las booth babes? ¿Se pueden extrapolar las conclusiones de Chen a estos tipos de eventos donde también se está buscando el negocio indirecto? Pensemos que en los actos mencionados las booth babes no solo sirven para arrastrar a gente hasta el stand correspondiente, sino que pueden ayudar a que el jugador recuerde determinado juego o producto en el futuro… ¿O solo recordará a la chica (o partes de ella)? Sucede como en la industria de la publicidad televisiva: no es difícil que el espectador recuerde un anuncio, lo difícil es que lo recuerde y sepa qué marca estaba tras él, ese es el verdadero valor del anuncio.

Fuente: VG247

Rocío González en 20 | 01 | 2014