El próximo 10 de noviembre se pone a la venta Kinect, el dispositivo por control de movimientos de Xbox 360 que viene a cerrar un ciclo en la presente generación de consolas. La primera en apostar por este sistema de jugabilidad fue la consola de Nintendo, Wii, que consiguió vender unidades de una forma insospechada hasta el momento. Sony y Microsoft terminaron comprendiendo el poder de este sistema de control y optaron por lanzarse a la aventura de lo casual. Con PlayStation Move en las tiendas y Kinect a punto de aterrizar, es la hora de ver como se desarrolla la batalla por el mercado.

PlayStation Move nos plantea un sistema de juego similar al de Wii. Mediante un par de mandos y una cámara, podremos ver reflejados nuestros movimientos en pantalla. Lo que podría ser una simple expansión de Wii se converte en una máquina sorprendente gracias al potente motor gráfico de la consola de Sony. Aunque ahora hay poco juegos de gran calidad, pronto tendremos la ocasión de disfrutar con Killzone 3 y LittleBigPlanet 2, que harán las delicias de los usuarios tradicionales.

Por su parte, Kinect aspira a ser el invento más revolucionario de la generación. Gracias a una cámara repleta de sensores de movimiento, el accesorio registra todos nuestros movimientos y estos se ven reflejados en pantalla con increible fidelidad. De momento, los juegos anunciados son de corte casual, divertidos y directos. Esta por ver que estrategia sigue Microsoft con Kinect y si pronto tendremos juegos “hardcore” para el dispositivo. Sea como fuere, la única estretagia válida, desde el punto de visto crítico, sería aquella que mezclara juegos casuales con tradicionales, para no traicionar la confianza del comprador. Veremos como termina esta interesante batalla tecnológica.

Antonio López 02 | 11 | 2010