Las calificaciones que reconocidas organizaciones como la USK, la BBFC o la PEGI le dan a los juegos que contienen material no recomendado para menores de edad en muchas ocasiones no se respeta.

En la actualidad un buen número de aficionados que no deberían tener acceso a títulos violentos, los consiguen con gran facilidad sin que las autoridades puedan hacer mucho al respecto.

Un lamentable hecho ocurrido en Alemania hace unos días ha originado que este problema sea retomado por diversos organismos. Hans- Dieter Shwind, presidente de una asociación alemana contra el crimen, ha pedido a las autoridades de su país que se implanten medias más agresivas para que los juegos violentos no puedan ser adquiridos por menores. Para él lo más acertado sería vetar estas producciones.

Joachim Herrmann, el Ministro del Interior de Alemania, expresó su condena hacia la tragedia y está de acuerdo que urge la necesidad de imponer sanciones más restrictivas a las tiendas para que los jóvenes no puedan obtener juegos no recomendados para sus edades. El ministro cree que unas multas elevadas para los vendedores solucionaría este problema.

Las organizaciones encargadas de dar las calificaciones por edades a los juegos han comentado preocupadas en reiteradas ocasiones que los menores adquieren con gran facilidad títulos violentos en establecimientos físicos y en tiendas digitales. Parece que la única solución pasa por implantar medidas mucho más severas.

María Sánchez Montes 17 | 03 | 2009