“Westmere” es el nombre en clave de los primeros microprocesadores fabricados en procesos de 32 nanómetros, y uno de los mayores atractivos que llevará Intel al CES de Las Vegas. Cuando faltan contadas horas para que se dé inicio el evento norteamericano, importantes medios especializados obtuvieron un primer acercamiento al trabajo realizado por la multinacional.

El lanzamiento de los nuevos microprocesadores de Intel será masivo, con lo cual se asegura que un buen número de ordenadores se beneficiaran con dicha tecnología. Por ahora estos son conocidos como “Arrandale”, en el caso de los portátiles, y como “Clarkdale”, destinados a los equipos de sobremesa.

Los Clarkdale que serán puestos a la venta próximamente cuentan con dos núcleos y cuatro hilos de procesamiento nativo, tecnología Hyper-Threading, 4 MB de caché de tercer nivel, y soporte en doble canal para memorias DRR3de hasta 1333 MHz. Estos modelos son cuatro Core i5 serie 650, 660, 661 y 670, así como dos Core i3 530 y 540.

Está confirmado que la función que incrementa la frecuencia, TurboBoost, viene implementada en las series Core i5 y 600s. Se estima que el aumento es de 10 por ciento, llegándose hasta los 3.73 MHz en el caso de las 670. El resto, las Core i3, disponen de frecuencias fijas de unos 2.93 y 3.06 MHz.

Sobre la compatibilidad con el socket LGA-1156, esta finalmente se mantendrá con el chipset P55, aunque ahora contará con el apoyo de los integrados Q57, H55 y H57. Con respecto al procesador gráfico IGP, éste tiene una frecuencia del núcleo de 733 MHz, pero habrá un modelo, Core i5 661, donde se alcanza los 900 MHz. No se puede dejar de mencionar el soporte para DirectX 10, Open GL 2.1, Shared Model 4.0, el manejo de hasta 1.7 GB de memoria, y la resolución de 2560 x 1600 píxeles.

Cuando fue puesto a prueba el rendimiento del Core i5 661, se comprobó que la gráfica integrada ofrece un gran nivel visual tanto en aplicaciones ofimáticas como en la decodificación de contenidos en alta definición, sin dejar de mencionar su trabajo juegos que no necesitan grandes requerimientos. Sobre su consumo hay que resaltar que, cuando no se añada gráficas dedicadas adicionales, éste será bastante bueno.

Sin duda estamos frente a un gran trabajo de Intel, a pesar de que en lo gráfico deja una gran deuda ya que para juegos 3D actuales, será casi obligatorio recurrir a tarjetas dedicadas. Su destino ideal son los equipos de bajo consumo con un gran potencia de proceso porque en otros casos, como el acabamos de mencionar, se requerirá de dispositivos que brinden algo más que solo equilibrio.

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María Sánchez Montes 06 | 01 | 2010