NieR: Automata

En ocasiones, la industria del videojuego nos sorprende con una entrega totalmente inesperada. Lanzamientos que, lejos de continuar las sagas más rentables del sector, se centran en el desarrollo de títulos de autor, que buscan provocar sensaciones diferentes en el jugador. Debido a sus diferencias, la mayoría de estos títulos suelen quedar olvidados al fondo de las estanterías, sin embargo, hay ocasiones en las que ese particular estilo consigue conectar de lleno con un grupo de apasionados aficionados, transformándose al momento en un título de culto, y a la larga, en arma arrojadiza en diálogos de tendencias.

Un perfecto ejemplo de ello lo encontramos en NieR Automata, la secuela del controvertido título NieR, que desde que anunciara su desarrollo en forma de action-RPG combinando los esfuerzos de Square-Enix y Platinum Games, provocó una oleada de éxtasis entre la mayoría de jugadores con gafas de pasta.

Interesados en el desarrollo (y con una pizca de temor a quedarnos desfasados), el pasado 20 de diciembre acudimos a las oficinas de Koch Media en Madrid, para sentir nuestros primeros momentos de juego con su próxima demo disponible.

Un estilo propio

Para muchos de nuestros lectores, NieR quedó en su recuerdo como ese extraño título japonés, que según la región de lanzamiento tenía un protagonista diferente. Pero para los aguerridos que sí llegaron a disfrutarlo, descubrieron una de las tramas más desconcertantes del catálogo PS3 /Xbox 360, con personajes de lo más inverosímiles, muertes inesperadas y un guion con más curvas que un circuito de rallie.

Tras una experiencia de ese estilo, era impensable que la continuación desarrollada en la trama NieR: Automata no conservara algo de su esencia, y nos presenta en su secuela, una historia en la que la humanidad ha sido expulsada de la Tierra, a causa de la invasión de una fuerza extraterrestre, con el poder de invocar poderosos ejércitos mecánicos.

Mechas

Para recuperar su tierra natal, la humanidad se enfrasca en el desarrollo de avanzados androides de combate con el nombre de YoRHa, capaces de enfrentar el avance mecánico y explorar nuevas vías para la futura reconquista del planeta, que tras años de abandono, comienza a recuperar la frondosidad de una naturaleza libre y salvaje.

Tras esta presentación, comienza nuestra partida con el control de 2B, un estilizado androide capaz de enfrentarse a cualquier amenaza en su camino, por medio de la combinación de unas dotes cuerpo a cuerpo excepcionales con diversas espadas y el uso de diversos drones de apoyo (vainas), que de forma automática o manual, podemos utilizar para ametrallar a los enemigos.

Disparo de Vaina

Un manejo más reconocible

Detrás de los intrincados recovecos de su trama de presentación, NieR Automata nos descubre desde su primer momento a los mandos, que su jugabilidad ha abandonado cualquier rasgo de su precuela, para llevar el estilo propio y reconocible de los hack n’ slash del estudio Platinum Games.

Un sistema de combate frenético, que mezcla la letalidad de numerosos combos cuerpo a cuerpo fluidos, con la capacidad de frenar a distancia cualquier objetivo por medio del martilleo constante de nuestro apoyo de artillería móvil.

Combos letales

Con estas dos habilidades de combate combinadas en 60fps estables, la partida consigue rápidamente acelerar en manos expertas, para convertirse en todo un espectáculo de luces, con grandes picos de efecto en la aparición de numerosos enemigos en pantalla, o la interferencia de adversarios gigantes.

Junto a todas estas bases clásicas de la escuela Platinum Games, NieR Automata nos regala algunos momentos de auténtico estilo danmaku, saturando nuestra pantalla con toda una cortina de balas enemigas, en las que necesitaremos pulir nuestra pericia para salir indemnes.

Danmaku

Un nuevo sabor

Hasta su lanzamiento el próximo 10 de marzo, aún quedan unos meses para terminar de descubrir algunos de los grandes elementos que pueden caracterizar el título. Sin embargo, y tras disfrutar de esta breve demo disponible en PS Store, puede que añadir una trama tan poco convencional a un desbocado hack n’ slash con sabor a danmaku, nos sorprenda a todos con una mezcla inolvidable.

Esperemos que esta vez, el resultado final sea algo más digerible para los aficionados más neófitos.

 

Marcos Pelillo 28 | 12 | 2016