Reinventarse en un sector tan competitivo y cambiante como el de los videojuegos no es tan fácil como parece. Tenemos multitud de ejemplos donde la diversificación y hasta la infidelidad de marca (claro ejemplo de Sonic) no ha conseguido hacer despegar una licencia que antaño era una mina de oro para sus propietarios. La compañía japonesa Square Enix se ha ido reestructurando en los últimos tiempos delegando desarrollos de juegos propiamente japoneses a estudios occidentales, potenciando el valor de marca de segundas licencias y ramificando series para hacerlas llegar a todo tipo de públicos.

La otra cara de Lara Croft

Tomb Raider es todo un ejemplo de todo lo anterior. La licencia no sólo ha visitado otros artes como el cine, sino que también se ha depurado olvidando el pasado para “reiniciarse” con las últimas producciones de la serie que versan sobre los orígenes de una Lara Croft que es todo un icono dentro de la cultura popular del aficionado. En este sentido, la licencia se ha visto obligada a separarse bajo dos ramas bien diferenciadas, pero donde cada una apela a un tipo de mercado y consumidor. Algo arriesgado pero que parece estar funcionando.

Lara Croft and The Temple of Osiris

Por una parte tenemos las producciones de los orígenes de Tomb Raider con su exitoso reinicio y con el futuro Rise of the Tomb Raider, y por otra tenemos una vertiente más arcade en la forma de la subserie Lara Croft de la que ya vimos su primer exponente hace cuatro años con Guardian of Light. Aquella entrega, considerada de transición, ha dado a la luz una especie de spin-off centrado en el componente arcade y cooperativo que intenta coger prestadas ciertas tuercas de la jugabilidad de Diablo y hasta el desenfado y la picaresca jugable de la veterana Gauntlet.

Lara Croft and the Temple of Osiris se dio a conocer en el pasado E3 de Los Ángeles pasando ciertamente desapercibido por su anuncio conjunto con Rise of the Tomb Raider. Pero lejos de encasillarse como un simple aperitivo, habría que recibirlo como un soplo de aire fresco en una franquicia que necesitaba renovarse. Lara Croft and the Guardian of Light apostó por una faceta jugable cooperativa para hasta dos jugadores que fue una auténtica sorpresa para la editora, que no contaba con vender más de un millón de unidades de un juego en formato descargable que lanzaba a la serie a una piscina sin fin de carácter desconocido.

Sobreviviendo en equipo

Como resultado, el próximo 9 de diciembre recibiremos Lara Croft and the Temple of Osiris, una secuela recta y derecha de aquel juego original, pero ofertando una novedad llamativa: cooperativo para hasta cuatro jugadores. Esta nueva entrega regresa a un ambiente conocido en la licencia como es el Antiguo Egipto, donde nos encontraremos con Dioses y toda la línea comercial e imaginativa de aquella cultura centrada en el Inframundo, con monstruos, momias y tesoros.

Además de la buena de Lara Croft, contamos con la presencia controlable de Carter Bell, el principal rival cazatesoros de nuestra querida heroína que se verá obligado a hacer equipo si quiere seguir engrosando su currículo de malvado. Pero a la fiesta se unen dos personajes inesperados como son Horus e Isis, hijo y esposa de Osiris que se acaban de despertar de una maldición que les mantenían presos. Crystal Dynamics ha querido que cada uno de los personajes cuente con sus particulares habilidades. Los protagonistas humanos contarán con la posibilidad de usar sus armas de fuego y sus objetos de luz (linterna y bengalas) para interactuar con el entorno y los enemigos, mientras que los Dioses tendrán que sacar partido del bastón de Osiris para salir airosos de multitud de situaciones, pero necesitándose todos.

La experiencia de Lara Croft and the Temple of Osiris ha sido construida en base al juego cooperativo, con la obligación de resolver casi todos los puzles trabajando en equipo. En todo caso los desarrolladores han incluido unos parámetros en la jugabilidad que permite que los puzles se adapten al número de usuarios que estén disfrutando de la partida. De esta manera si somos cuatro los jugadores, tendremos tanto un mayor número de enemigos en pantalla como unos puzles donde, por ejemplo, tengamos que pulsar cuatro interruptores al mismo tiempo para avanzar pero, ¿y si hay sólo dos jugadores? En este caso tendremos menos enemigos a derrotar y únicamente dos interruptores para pulsar.

Lara Croft and The Temple of Osiris

El control puede resultar algo diferente respecto  a otros juegos , dado que tendremos que sacar partido de los dos sticks para movernos (el izquierdo) y apuntar (derecho), mientras que usaremos el resto de los botones para atacar, saltar, nadar, rodar, ejecutar habilidades especiales y bombas. Mención aparte hay que hacer del gancho en el caso de Lara y Carter, que les va a permitir escalar pendientes, atacar, tirar de otros compañeros e incluso usarlo de cuerda de sujeción para pasar por precipicios. En lo que respecta a los Dioses cuentan con el bastón de Osiris capaz de ayudarnos  a escalar zonas superiores o servirnos de escudo para avanzar para protegernos de las trampas.

Aunque el juego es vendido al público como un experiencia cooperativa (y así lo es), también se potencia el factor competitivo en varios aspectos. A lo largo de los escenarios iremos encontrando un serie de anillos que nos otorgarán habilidades ciertamente interesantes y que sólo podrá portar un jugador. Por suerte, las armas, los amuletos y coleccionables se comparten entre todos, aunque a final de cada nivel veremos qué jugador ha sido el mejor de los cuatro en la sala de la recompensa.

Un Egipto de Nueva Generación

En términos gráficos vemos el estreno del nuevo motor gráfico llamado Foundation Engine, y que entre otras cosas no sólo hace posible la inclusión de un cooperativo a cuatro, sino también  la presencia de escenarios destructibles, una resolución de 1080p y unos 30fps. En este aspecto hay poco que objetar, pero estamos ante una mejora esperable en vista de que estamos ante un producto en preparación para PC y las nuevas PS4 y Xbox One. En todo caso desde las altas esferas de Square Enix no se descarta lanzar en un futuro una versión del juego par PS3 y Xbox 360, algo que tendría poca lógica por ser un movimiento inverso a lo que se viene haciendo últimamente.

Lara Croft and The Temple of Osiris

Koch Media España se va a encargar de distribuir una versión en formato físico de Lara Croft and the Temple of Osiris sólo en PC y PlayStation 4, mientras que los usuarios de Xbox One tendrán que esperar que la propia Microsoft distribuya en Xbox Live una versión digital del juego. Asimismo para todas las plataformas estará disponible un Pase de Temporada que dará acceso a indeterminados nuevos escenarios, enemigos, armas y vestimentas para nuestros personajes de la aventura. Además, cada cadena de tiendas contará con un incentivo de reserva diferente para el juego. También podremos conseguir una Edición Gold de Lara Croft and the Temple of Osiris, en una edición coleccionista física que nos trae el juego, un libro de arte con materiales conceptuales del programa, un mapa plegable, el Pase de temporada y una figura de 8cm de Lara Croft, y una vez más sólo disponible para los usuarios de PC y PS4.

Gold Edition Lara Croft and The Temple of Osiris

Más que ante un aperitivo del esperado Rise of the Tomb Rider, estamos ante un proyecto independiente que toma una senda diferente, tanto visual como jugable, y que intenta rescatar ciertos aspectos clásicos de la serie para adentrarnos en una aventura donde se hace casi obligatoria la presencia de buena compañía.

David Hernández 22 | 09 | 2014