El problemático Homefront: The Revoluition parace que verá la luz a finales de mayo. Su apuesta ha cambiado tras cambios de desarrollador y poco se asemeja ya al anuncio primigenio en el que se apostaba, parece ser, por una jugabilidad más clásica de pasillo y tiroteo a lo Call of Duty.

Homefront The Revolution en acción, gameplay beta cerrada

La beta cerrada, la penúltima antes del lanzamiento oficial del título de Dambuster y Deep Silver, nos propone unas partidas cooperativas online de hasta cuatro jugadores en los que, ahora sí, disfrutamos de unos escenarios enormes que en ocasiones deberemos recorrer con motocicleta.

Hay poco historia al principio, un editor sencillísimo nos propone ser hombre o mujer, diez caras por cabeza y un cuerpo, ahí viene la novedad, que proporcionará algunas ventajas y desventajas según el que escojamos. Las diferencias no son abruptas ni entorpece el desarrollo del juego para beneficiar a unos, pero sí diferencia el tipo de personaje, añadiendo habilidades como utilizar más cócteles molotov o curar más rápido. Acto seguido llegamos a los tres modos de juego.

En esta beta cerrada Deep Silver nos propone probar el modo resistencia, cooperativo a cuatro jugadores en el que se ofrecen tres mapas: Infiltración, Enemigo a las puertas y a las Barricadas. Se afrontan de manera distinta, aunque su meta y el desarrollo de juego acaben asemejándose. Cada uno, a su vez, tiene tres dificultades. Pese a lo complicado que es probar el modo difícil debido a la falta de usuarios (y a que esto es una beta cerrada), el modo de dificultad normal nos ha parecido muy equilibrado, penalizando a los jugadores que opten por ir en solitario.

Homefront The Revolution creación de personajes

En cada modo de juego tendremos unas prioridades, como pueda ser la de hackear dispositivos o acabar con la resistencia. No cambia mucho la experiencia de juego, pues siempre deberemos ser un equipo que campea por un mapa que nos ha sorprendido por su envergadura, tanta que en ocasiones debemos utilizar vehículos para recorrerlos. Este nuevo planteamiento centrado en las grandes ubicaciones le otorga un aire más cercano a juegos como Far Cry o Crysis que a los que dieron pie a la primera empresa de la saga Homefront. En todo caso, las sensaciones que otorga The Revolution son similares a Rainbow Six: Vegas y su secuela, títulos donde el concepto equipo prima y donde las coberturas cobran protagonismo.

Las habilidades, de las que ya hemos adelantado algo, se dividen en cuatro árboles y a su vez en cuatro ramas. Será la experiencia la que nos permita desbloquearlas y entre ellas destacan poder construir nuestros propios aparatos de distracción o silenciar nuestros movimientos de cara a fortalecer el ataque sigiloso. Las armas, las típicas en este tipo de juegos aunque revestidas de una capa de podredumbre y arreglos caseros que denotan lo lamentable de nuestra situación como “la revolución” contra las fuerzas de Corea del Norte.

El motor gráfico, un portento como CryEngine, adolece en The Revolution de todo el lustre que se le presupone. Bien cierto es que es una beta, por lo que todavía esperamos mejoras a nivel visual, y también entendemos que no es lo mismo crear mapas cerrados, con poca interactividad (en The Revolution es genial poder entrar en tantas casas) y repletos de script como los de otros juegos de disparos que mantener el nivel gráfico en unos de las proporciones del nuevo Homefront. De todos modos no esperamos a estas alturas un producto que luzca de manera espectacular al estilo de otros títulos bajo el paraguas del CryEngine, pero sí una mejora visual estable.

Homefront The Revolution muestra sus mapas de gran envergadura en la beta cerrada

El comportamiento enemigo es algo que también necesitará, de cara a su lanzamiento, un buen lavado de cara. Los coreanos dejan de perseguirnos al instante y no son pocas las ocasiones en que se les puede ver caminando contra una pared de manera automática. Como grupo son feroces, sí, su poder de ataque es elevado, de cara a potenciar el juego en equipo y perjudicar a los lobos solitarios, pero vemos en la IA enemiga otro punto a mejorar.

Repetimos, entendemos que la calidad gráfica y la tasa de frames (todavía muy irregular) son elementos propensos a mejora, una que irá llegando a lo largo de su nueva puesta en práctica, la de la nueva beta ya de cara al lanzamiento. Todavía quedan más de tres meses para que vea la luz, por lo que estas imperfecciones no deberían empañar el trabajo constante de los creadores de The Revolution, un título que mejora a cada paso, de manera lenta, eso sí.

Si Dambuster consigue mejorar y equilibrar la estabilidad de juego y la IA, poco nos importará un apartado técnico simplemente correcto, pues la experiencia de juego es notable en los modos cooperativos online. Mientras, esperaremos a ver si hay pantalla partida en el lanzamiento.

Adrián Hernán 15 | 02 | 2016