La licencia Far Cry ha demostrado un rendimiento comercial ciertamente incontrolable durante los últimos tiempos, con una primera entrega que supo sentar bien los cimientos de la serie, pero con un segundo juego que tiró por la borda todo el trabajo anterior. Con la salida de la tercera entrega, la serie se convirtió en un imprescindible de Ubisoft, tanto como para lanzar un arriesgado spin-off de nombre Blood Dragon, y atreverse con una cuarta entrega sólo dos años después de la última iteración numerada.

Impresiones de Far Cry 4

No se puede decir que Far Cry 4 sea un paso de gigante en la serie porque más bien se siente como una entrega continuista que renueva ciertos elementos jugables y que se amolda a las máquinas del presente. Eso y poco más. Nueva ambientación, más armas, vehículos y animales, y la jugabilidad de siempre depurada, como señas de identidad de Far Cry 4.

Renovando la ambientación, depurando la jugabilidad

Ambientado en la cordillera del Himalaya, Far Cry 4 se lanza sin paracaídas a unas de las regiones más misteriosas del mundo llevando su explosiva acción a un país ficticio de nombre Kyrat donde se desata una inesperada guerra civil. Nosotros seremos Ajay Ghale, un nuevo héroe que se ve obligado a volver a dicho país como deseo expreso de su difunta madre, y en su vuelta es sorprendido por una revolución. El dictador Pagan Min es la figura malvada de la aventura caricaturizado en un ser despreciable que pisotea los valores humanitarios de la nación que controla a su antojo.

El ambiente nevado del Himalaya nos muestra un escenario mucho más vertical que anteriores entregas, y con una libertad creativa que ha ganado enteros. La cultura popular y la arraigada religión se dan la mano en un pulso que lleva a la fricción en una historia centrada en mostrar la dureza del trato humano a través de los ojos de un visitante que yace ante lo desconocido.

Hemos jugado a Far Cry 4

Aún apostando por la continuidad, Far Cry 4 renueva cimientos jugables incluyendo un gancho para escalar con mayor eficiencia por los entornos helados, y también la posibilidad de sacar un mayor uso de los animales salvajes. Desde feroces tigres a imponentes elefantes, pasando por monos o águilas, seremos capaces de montarnos en algunos o bien de utilizar cebos para engañarlos y usarlos frente a los enemigos. Otros aspectos jugables añadidos es la posibilidad de golpear objetos o cuerpos inertes en el suelo o de contar con un mayor repertorio de vehículos a conducir, dándonos ahora la posibilidad de disparar mientras conducimos.

El nivel que Ubisoft nos ha permitido disfrutar nos situaba a las puertas de un fuerte donde debíamos dar caza a un blanco determinado. Para ello podíamos escoger hasta tres formas de acceder al lugar: con sigilo, por el aire haciendo uso de un autogiro o bien montados en un elefante. En Far Cry 4 podemos resolver cada una de las misiones de varias maneras diferentes, otorgando así una amplia variedad de situaciones y alargando la durabilidad del juego. Esto va enlazado al tipo de armas que tengamos equipadas, donde destaca la ballesta automática para las misiones de sigilo, y que tiene una mayor cadencia que el arco de la tercera entrega.

Viaje exótico en compañía

Cooperativo en campaña para misiones secundarias en Far Cry 4

Otra de las novedades que se incluyen, y que no pudimos aún disfrutar, es la modalidad cooperativa. Si en la anterior entrega numerada contábamos con un modo cooperativo limitado con algunas misiones en una campaña por separado, con esta nueva entrega tendremos un cooperativo a dos usuarios en la propia campaña principal del juego, pero con matices. En cualquier momento puede entrar a la partida un segundo jugador, pero en ese instante todas las misiones principales se nos desactivarán, quedando a nuestra disposición misiones secundarias como la conquista de fuertes dispersos por el amplio mapeado del programa. También se contará con un interesante multijugador competitivo del que aún hay pocos detalles a señalar, pero que seguirá las premisas impuestas en el género.

Far Cry 4 no sólo visitará la nuevas consolas, sino también las antiguas, y quizá por eso visualmente no goce de un nivel excesivamente destacado. Comparándolo con Far Cry 3 de PC no hay un salto considerable, dado que la versión de PS4 y Xbox One están muy en aquella línea. Eso sí, la recreación del escenario es realmente fiel a lo que se suele encontrar por dichas zonas del Himalaya, y el modelado de los personajes y animales rozan un nivel ciertamente notable en todos sus aspectos.

Tras el buen rendimiento comercial de Far Cry 3, desde Ubisoft Montreal no se han querido a aventurar en grandes saltos jugables, pero sí a un cambio de ambientación muy interesante a ojos del jugador y bien conjuntado con la jugabilidad del programa. El mundo abierto se sitúa como un aspecto que demuestra el camino que desea tomar la editora gala en sus futuros juegos, dotando de gran libertad jugable al usuario y de mayor libertad creativa a sus equipos de desarrollo. El 18 de noviembre no te pierdas un misterioso viaje al Himalaya con la salida de Far Cry 4 en PS4, PS3, PC, Xbox One y Xbox 360.

David Hernández 06 | 10 | 2014