La experiencia de Gran Turismo 5 (PS3) mejora sensiblemente con los volantes oficiales de Logitech. El problema es que éstos se han agotado temporalmente y hay tantos volantes alternativos (¡algunos muy caros!) que seguramente los jugadores que quieran adquirir uno se sentirán perdidos. Para ayudarles, hemos seleccionado y valorado diversos volantes para PS3 que se pueden encontrar actualmente a la venta.

Logitech Driving Force Wireless (70€): Según David Carnoy, redactor de cnet, lo bueno de este volante es que puede aposentarse en las rodillas sin problema alguno, no pesa nada y tiene vibración. Por desgracia, carece de batería y es cualitativamente inferior a sus antecesores. Ergo, es ideal para aquellos que no quieren perder el tiempo con los preparativos. Jugadores “hardcore” abstenerse.

Ultimate Speedracer RF Antonio Lobato (70€): Hay poca información al respecto de este producto licenciado. No obstante, el saber popular indica que la gama Ultimate Speedracer no es precisamente aconsejable para títulos de conducción como GT5.

Racin Pro (con asiento, 150€): Aunque su asiento os atraiga, su inclusión es una desventaja para el usuario medio, especialmente por su incomodidad y el espacio que requiere. Para más inri, la red está llena de comentarios peyorativos sobre este volante, lo que nos demuestra que el precio de un producto no es indicativo de su calidad.

Lamborghini Gallardo (100€): Una buena opción, aunque su precio sea demasiado elevado. La redacción de JuegosDB ha tenido la oportunidad de probar este volante en diversos títulos de conducción (entre ellos el reciente F1 2010) y nos hemos quedado satisfechos con el resultado. Si no encontráis el volante oficial de GT5 (que es lo que seguramente os pasará), no dudéis en haceros con éste como alternativa.

Si no podéis esperar a que se repongan los volantes oficiales, Driving Force y Lamborghini Gallardo son vuestras opciones principales (el primero si buscáis partidas rápidas y el segundo si sois expertos en la conducción). De todas formas, insistimos que merece la pena tener un poco más de paciencia.

Daniel Cáceres 17 | 12 | 2010