Gears of War 3 va a ser, hablando mal y pronto, un pepino de juego. Su éxito está asegurado y la crítica debería tratarlo como a las dos primeras entregas: “no es muy profundo y tal… pero adoramos su salvajismo”. Para hacer más interesante la historia y la dificultad del mismo, Epic Games introducirá nuevos enemigos en este lanzamiento exclusivos de Xbox 360. Algunos será viejos conocidos, como los Locust y otros serán, en apariencia, nuevos, como los Lambent.

Y decimos en apariencia porque la amenaza Lambent ya había dejado sentirse en las anteriores entregas, aunque en el espectacular cierre de esta trilogía serán los enemigos principales. De entre sus filas destacamos dos criaturas terroríficas: el Lambent Stalk y el Lambent Drugde. El primero de ellos será una forma de vida realmente mortal, cuyo objetivo será únicamente acabar con nuestras vidas. Por su parte, los Drudge serán Locust Drone afectados por la infección Lambent, por lo que nuestra única opción será acabar con ellos antes de que decidan hacer lo mismo con nosotros.

En las filas de los Locust encontraremos dos nuevas variantes: el Locust Salvaje y la Siege Beast, de la que preferimos no traducir el nombre antes de saber como lo harán los responsables del juego. El primero de ellos, como podréis imaginar, se trata de un Locust clásico que se ha visto forzado a sobrevivir tras ser abandonado por su raza, una vez acontecidos los hechos de la segunda entrega (ciudad de Jacinto, ya sabéis por donde voy). Estos enemigos serán muy peligrosos y violentos, aún peores que los Locust “civilizados. Por su parte, la Siege Beast será una nueva bestia alienígena que los Locust han torturado y adaptado como carro de combate. Una suerte de arma letal biológica que seguro tiene muchas ganas de comernos enteros.

Os dejamos con estas imágenes de Game Informer para que comprobéis como lucen estos nuevos enemigos:

Antonio López 30 | 12 | 2010