Isla Ellis, 1951. Bajo el cegador sol que se filtra a través de un tragaluz, el bombero Tom Riley despierta confuso en lo que parece ser un almacén derruido. ¿A qué se debe tal devastación en la bahía donde se erige la estatua de la libertad? Cualquier precaución es poca; tras levantarse del suelo, Riley localiza su hacha a la par que se pregunta qué hace con el equipo mínimo en medio de la desolada isla Ellis.

El experimentado bombero usará su hacha como arma base -al igual que la palanca de Half-Life- para destruir obstáculos y acabar con el primer engendro que encuentra a su paso con una escalofriante cinemática. Esta quimera, enzarzada con lo que parecen ser pequeños robots, dará acceso a Riley a su segunda arma. Poco después, tras obtener un rifle más para su particular arsenal y enemistarse con los robots también, el noble bombero neoyorquino alcanzará la azotea del edificio donde despertó para acabar de comprender la terrible verdad: Nueva York está siendo invadida.

EL RENACER DE LOS SHOOTERS EN VITA

La particular fuerza de la imagen de una invasión área alienígena posiciona al jugador en un clímax difícilmente alcanzable a los tres minutos de juego. Humo, ceniza y lenguas de fuego danzan en el aire. Resistance: Burning Skies, que es así como se llama el segundo spin-off de la serie, cumple lo anunciado y se perfila como un frenético FPS que superará con creces a Resistance: Retribution, el que fuese el primer juego de la saga para PSP.

La magia de este título -aparte de ser culpa de sus gráficos y su sublime ambientación- recae en el control. Las pantallas táctiles y, sobre todo, el joystick derecho, han permitido que con Burning Skies -y los demás shooters venideros- los usuarios de la nueva portátil Sony redescubran, en un futuro, los juegos en primera persona. Nihilistic Games, compañía a cargo de Burning Skies, ha sabido trasladar las posibilidades de PS Vita para configurar un original e intuitivo control sobre Tom Riley y todo su inventario.

Como cualquier FPS de nueva generación usaremos para apuntar y disparar los gatillos L y R, respectivamente. Para movernos y mirar a nuestro alrededor, los joysticks izquierdo y derecho, en ese orden. El sistema de cobertura será especialmente fácil y dinámico al depender exclusivamente de inclinar hacia adelante o hacia nosotros la PS Vita. Inmediatamente, los sensores six-axis detectarán el movimiento del periférico, que tendrá su réplica in-game cuando el personaje se asome o se cobije para dispara o cubrirse, respectivamente.

Ahí no acaba todo, pues nada se ha dicho de las pantallas táctiles -tanto delantera como trasera-, que tendrán una importante funcionalidad a la hora de agilizar el juego. La primera, permitirá lanzar granadas o desencadenar ataques secundarios sobre los enemigos deslizando suavemente el dedo. En cuanto al dispositivo táctil de la parte posterior, este permitirá abrir el menú radial del inventario -también accesible desde el pad analógico- para cambiar de arma, entre otras funcionalidades.
Dicho sistema será muy recurrente ante la gran variedad de enemigos.

Las nuevas razas y subrazas desplegadas en Burning Skies serán susceptibles de ser atacadas con unas armas u otras, dadas sus debilidades a ciertos ataques. Por ello se ha introducido armamento nuevo en la saga Resistance -además de viejas conocidas-, aunque hasta ahora solo se ha desvelado la mini-gun, una ametralladora de un abrumador poder destructivo.

UNA IP MUY QUERIDA POR SONY

Lo que si se ha podido ver es como corre la IP en la nueva portátil de Sony. El apartado gráfico, como no, destaca por su inmaculada limpieza, su capacidad para manejar entornos deformables con varios personajes en refriega y la calidad de efectos tan recurrentes como la luz, el humo, el polvo o las cenizas y ascuas que se asientan sobre la invadida Nueva York. El trabajo de Nihilistic Software también es gráficamente muy destacable por los complejos shaders y efectos volumétricos mostrados in-game.

Aparte de la calidad técnica, otro sello de la serie creada originalmente por Insomniac Games es la tensión narrativa bien focalizada. Los momentos más intensos de batallas vendrán precedidos de leves instantes de calma antes de la tempestad. El guión irá sincronizado a la perfección con la banda sonora del juego, confiriéndole ambos una atmósfera decadente y profunda a los hechos que se irán desencadenando. Aún así, de vez en cuando, las fases de exploración y de acción serán desmanteladas por la irrupción de terribles jefes de área como el que aparece al final de la demo que pudimos jugar en la GamesCom, dispuesto a partir al pobre Tom Riley en dos. ¿Lo conseguirá?

Burning Skies, como precuela de Resistance 2 que es, no desvelará los hechos acaecidos hasta 2012, año en el que Burning Skies saldrá a la venta y arrojará luz sobre cómo las quimeras lograron pisar la Costa Este americana y, así, llegar al nuevo mundo.

David Alvarez 19 | 08 | 2011