No se puede hablar de F.E.A.R. 2 sin mencionar lo que fue la primera parte de este juego. El primer encuentro con Alma fue más que sorprendente. El terror había llegado en forma de niña y, dentro de un estilo de juego casi infrahumano, acudimos a jugar lo que fue, sin dudar, uno de los mejores títulos del 2005.

Hace unos años los amantes del Survival Horror ingresaron al mundo impactante y atrayente de F.E.A.R. un título creado por Monolith Productions. En este FPS el terror no se separaba de nosotros en ningún instante, pero como un compañero más del equipo que fue enviado a eliminar a un grupo de clones y su líder.

Cuando transitábamos por alguno de sus escenarios nos encontrabamos con Alma, una pequeña niña de largo cabello oscuro que por momentos parecía estar de nuestro lado, pero, luego nos dábamos cuenta que no se podía confiar demasiado en ella. Además, era tanto el miedo que se respiraba en la atmósfera que podría tratarse de una alucinación.

Nuestro objetivo es puntual, debemos encontrar a la presidenta de Armacham, Genevieve Aristide, y sabemos desde el inicio que cumplir nuestra tarea no iba ser fácil. Para nuestra mala suerte la presencia de Alma parecía estar cada vez más encima de nosotros. Fue entonces cuando comprendimos que debíamos acabar con ella.

Los mandos de nuestras consolas por fin descansaban. Las partidas fueron duras y tuvieron la duración adecuada. Aunque el juego nos brindó una excelente experiencia, hubo detalles que no pudimos conocer. Luego de unos segundos pensando, comprendimos que aquellas interrogantes que quedaron en el aire iban a ser resueltas en una segunda entrega.

El estudio de Kirkland, Wanshigton, sabía que había creado un monstruo de los videojuegos, por eso la secuela debía ser preparada con sumo cuidado. Había mucho material para atraer la atención del fanático pero muchos sabemos que tener una buena trama no siempre asegura el éxito de la producción.

Luego de haber criticado las expansiones del juego original, la realizadora Monolith tiene el deseo que los seguidores sigan vínculados de la historia protagonizada por Alma con F.E.A.R. 2: Project Origin, la nueva entrega de este juego de acción en primera persona que viene repleto de sucesos paranormales, para el deleite de los jugadores de PS3 y Xbox 360.

A nuestro encuentro vendrá una planilla variada de enemigos que tratarán de frenarnos con sus ataques enloquecidos o usando todo el potencial de su arsenal. Aquellas situaciones que nos hacían dudar de nuestra cordura en el juego original no faltarán y quizás esta vez han sido mejor elaboradas.

La aparición de sombras e imágenes en varias ambientes será constante y muchas veces el entusiasmo provocará que queramos acabar con ellas, pero este deseo se irá de golpe cuando nos demos cuenta que era tan sólo una alucinación o en algunos casos un efecto visual.

Los usuarios en Project Origin asumiremos el papel de Michael Beckett, un soldado perteneciente a las fuerzas especiales Delta, que deberá enfrentarse a sucesos paranormales de todo tipo. La crudeza y salvajismo han crecido en la trama, los deseos de venganza de Alma aparentemente también y por ello tendremos una dosis de escenas llenas de sangre, cuerpo, trozos de cuerpos y otros que pondrán colorido al escenario lúgubre del juego.

En defensa del enemigo estarán soldados bien armados que se comportan como si hubieran vivido siempre en ambientes llenos de crueldad porque atacarán si compasión, aunque ellos no son los únicos que vendrán a complicarnos la vida. Un buen número de personajes con aspecto desagradable, tratará de manchar el suelo con nuestra sangre en incontables ocasiones.

Para acabar con todos los escollos que irá soltando el juego, usaremos nuestra inteligencia y el inventario de armas que los desarrolladores han incluido. Si deseamos terminar con nuestro cuerpo completo no podemos perder la concentración en ningún momento. Ojalá la mente de Michael vuelva a ser la misma, si logra sobrevivir a este infierno.

JUGABILIDAD


La inteligencia artificial de los enemigos en F.E.A.R. 2: Project Origin ha aumentado de la mano del terror. Nuestros adversarios no tienen nada de tontos y lo notaremos hasta en los niveles de dificultad más bajo.

Si observamos a un enemigo conversando con alguno de sus compañeros o realizando otra actividad, no debemos confiarnos. Cuando noten nuestra amenazante presencia reaccionarán de una manera que dejará asombrado a más de uno.

Es cierto que ningún jugador busca un juego sencillo donde los rivales se coloquen torpemente enfrente de nuestras armas para aniquilarlos en breves segundos. Pero el realismo con el que se comportan nuestros rivales a veces parece demasiado exagerado. Si teníamos pensado realizar estrategias que en otras producciones de este género funcionan de las mil maravillas, desde ahora les digo que se deberá desechar esas opciones.

En ocasiones el número de enemigos que saldrá de sus escondites a atacarnos nos dejará un tanto desconcertados. Si para eliminar a un sólo enemigo necesitamos usar una buena cantidad de armas, imagínense cuantas balas saldrán despedidas de nuestros rifles cuando nos enfrentemos a decenas de adversarios.

Hay dos escenarios que no parecen ser de la trama, no porque sean malos, sino porque son los lugares menos repetitivos. Al estar inmersos en la colegio o el metro recordaremos nuestros mejores momentos en la primera entrega, mientras que en los demás no encontraremos ni diversidad ni incentivos para reforzar nuestras ganas de continuar.

Las fases presentarán pocas variantes. Nuestra forma de jugar no deberá cambiar porque hallaremos situaciones parecidas que inclusive nos pueden hacer pensar que por algún error nuestro, hemos tenido que volver a pisar el suelo de un escenario anterior.

Parece ser que el espacio donde debía ir la diversidad ha sido rellenado con mucha intensidad. Aunque este elemento tan fundamental en los juegos de hoy en día falta, la historia nos otorgará emoción y siempre estaremos ocupados porque como decíamos antes la facción enemiga es bastante hábil y numerosa.

Lo bueno de haber experimentado este tipo de dificultad es que cuando ingresemos al modo multijugador estaremos preparados. Los diferentes modos cumplen su misión de alargar la trama y entretenernos con nuevos desafíos. En esta vertiente encontraremos a los modos batalla por equipo, control, frente blindado, ataque sorpresa, modo seguro y combate mortal.

En el modo seguro uno de los equipos deberá colocar bombas y las detonará en un cargamento enemigo, mientras el otro bando deberá luchar por acabar con los planes de su enemigo, desactivando los explosivos si es necesario. Si optamos por este modo, nuestra tarea será la toma y aseguramiento de puntos estratégicos.

Cuando no sumerjamos en el modo ataque sorpresa la partida se dividirá en dos partes, en una debemos atacar la base enemiga y arrebatarle a nuestros adversarios sus objetos de control para llevarlos a la nuestra, mientras realizamos movimientos para recuperar lo que ellos nos han quitado.

Como ya lo habíamos dicho en el listado de modos, en la opción multijugador también tenemos “a frente blindado”, una modalidad donde se deberá avanzar asegurando zonas; y en “combate mortal” encontraremos las misiones que caracterizan al clásico deathmatch.

GRÁFICOS


Si bien no encontraremos un nivel de detalle o carga poligonal sobresaliente, el apartado visual del juego es más que cumplidor. El motor gráfico utilizado no permite que aparezcan problemas en la carga de las texturas, un fallo que podría malograr todo un buen trabajo.

La solidez estará presente en los escenarios interiores y exteriores que visitaremos, aunque en estos últimos se denota un leve descuido. Este pequeño abandono pasará desapercibido por la gran labor artística que los diseñadores han realizado en los demás aspectos.

En cada ambiente encontraremos objetos hechos con un detalle sensacional. Los ordenadores, las mesas, carteles, muebles y demás elementos son parte de las habitaciones o pasillos que visitaremos, los mismos que podemos afirmar que se nota han sido realizados con mucho detenimiento. Algunos realizadores no le toman mucha importancia a las pequeñas cosas que aparecen en una escena. Eso causa que el jugador no se llegue a compenetrar como se debe.

El usuario a parte de disfrutar de la ambientación dada por estos componentes, siempre estará orientado por los escenarios que le dan vida a esta trama. La forma en que han tratado este detalle funciona bien en los escenarios laberínticos y lineales.

Los personajes tienen un modelado bueno, sobre todo los compañeros del protagonista a los que veremos constantemente. A Michael no se le ve claramente, pero cuando se deba hacer ciertos movimientos podremos ver que los artistas del estudio han realizado un gran trabajo.

El diseño de los enemigos sobrenaturales es bueno, aunque se extraña la expresividad sobre todo cuando encontramos un personaje a punto de morir que es incapaz de transmitir el sufrimiento que la situación amerita. Los movimientos que tienen no son los más adecuados, tal vez aquí los encargados de este apartado se dejaron llevar mucho por el primer juego.

Un punto débil es el grado de destrucción que poseen los escenarios ya que a simple vista notamos que no es el adecuado. Por ejemplo, cuando se produce un enfrentamiento intenso las paredes no presentan el daño que debería existir. Parece que toda la atención estuvo puesta en darle espectacularidad a la destrucción de objetos frágiles como los muebles o los cristales.

Otro punto en contra es la cámara lenta que vuelve a tener el protagonismo adquirido en el primer título y que realmente para un juego de acción como este no hace más que quitar emoción.

Se esperaba que las animaciones ralentizadas de los enemigos desaparezcan en este entrega, pero penosamente nos daremos cuenta que están igual o hasta más presentes. Con el aspecto físico que posee el juego no podría competir con grandes obras que desean aprovechar un buen porcentaje del potencial que tienen las consolas de última generación.

Existen varias situaciones donde el problema con la física es notorio. A veces ocurrirá cuando interactuemos con algunos objetos o cuando un adversario ha muerto. En otras la inestabilidad esta tan marcada que llegan a producirse saltos de imagen en el juego.

APARTADO SONORO

La musicalización tiene una parte correcta y otra que después de unas horas llegará aburrirnos. Los efectos de sonido son magníficos y nos harán saltar de nuestros asientos varias veces.

Jugando en una habitación donde la luz no esté presente por ningún lado y con un volumen intermedio, nuestro sentido del oído captará mejor los disparos o gritos que brotarán durante las diferentes fases.

El doblaje al castellano es bastante correcto, pero en algunas ocasiones las voces de los compañeros del protagonista suenan como si estuvieran hablando a través de una radio, a pesar que, casi siempre estarán a su lado. En general creemos que el apartado sonoro es bueno, pero se nota que se pudo hacer un mejor trabajo.

LO MEJOR DE F.E.A.R. 2

Una de las partes del juego que más disfrutaremos los usuarios es aquella donde estaremos al mando de los mechas. Destruir a nuestros organizados y numerosos enemigos con esta especie de armadura será increíble. Sin duda uno de los mayores aciertos que Monolith ha implementado dentro de su obra.

Si en algún momento teníamos que manejar esta impresionante máquina entonces debíamos estar apoyados de un sistema de control divertido y sencillo. Ahora que nuestros adversarios son muy hábiles lo más coherente era tener a la mano un sistema que nos permita mostrarle todo el potencial de nuestras armas a los soldados y seres sobrenaturales que se crucen en nuestro camino.

Alma sigue siendo misteriosa y temible como en el primer F.E.A.R. Su forma de querer acabar con sus enemigos es distinta y hasta existen momentos donde quisiéramos manejar sus movimientos para conocer porque motivo actúa de esa manera.

Si nos enfrentamos a la pregunta de cuál es el mejor, si el título original o la secuela, pues, para algunos creemos que la respuesta es simple: el primer encuentro con Alma va a ser imposible de igualar y, peor aún, de superar.

LO PEOR DE F.E.A.R. 2

Encontraremos muchas similitudes con el juego original que llegan a cansar. Todos estamos de acuerdo que hace algunos años estos elementos funcionaron muy bien, pero los jugadores que tuvimos la suerte de probar la primera entrega, nos sentiremos un poco decepcionados cuando lleguemos a un lugar o enfrentemos una situación que una vez superamos con tanto esfuerzo.

La ambientación provocará que estemos tensos durante las más de 15 horas que puede durar esta trama, pero hay elementos que fueron creados para darnos grandes sustos que no funcionan correctamente. En algunos escenarios los sobresaltos serán constantes, en otros casi ni aparecen, mientras que en varias ocasiones serán intrascendentes o pasarán muy desapercibidos.

En las versiones para consolas la tasa de frames no es la ideal y, como se mencionó antes, en ciertas circunstancias el fallo se nota bastante. Otros problemas son la falta de credibilidad en las físicas y unos cuantos bugs.

A pesar que el multijugador tiene varias opciones, esto no hace que se sienta como un modo completo. La falta de innovación que se presenta en varios componentes del juego esta muy presente en las distintas modalidades, además de no existir elementos que estimulen al jugador.

CONCLUSIÓN

F.E.A.R. 2: Project Origin tiene momentos originales que muy difícilmente podrán ser igualados por las otras producciones de este género. Sin embargo, esa sensación de estar inmersos en el juego que hace 4 años nos emocionó se presenta como otro enemigo más de la trama.

Sin querer, los defectos a veces funcionan tan bien como las bondades que posee el juego. Quienes jueguen este shooter plagado de sucesos sobrenaturales verán que es interesante y tiene un encanto que lucha por mostrarse siempre para darnos el entretenimiento que buscamos.

Los jugadores de PS3 y Xbox 360 que quieran experimentar algo distinto entonces deben probar el título, porque aún enfrentaremos y superaremos retos originales.

Si te agradan las combinaciones de terror, sucesos paranormales y acción, no debes preocuparte que Alma y la inteligencia artificial del juego tienen para ti momentos de mucha adrenalina. Claro que, si eres de quienes ya experimentó el primer F.E.A.R, debes saber que será muy poco lo novedoso que encuentres asi que mejor decimos que este juego es un remake mejorado del primer juego y no un juego nuevo en su totalidad.

Freddy 24 | 02 | 2009