dani
Conocí a Dani en la fiesta de entrega de premios del último festival de cine de Sundance. Yo estaba allí en calidad de nominado por mi último cortometraje, “Mi amigo invisible”. Tras dos semanas sin escuchar español, ver a Dani fue toda una alegría.

Cual fue mi sorpresa al descubrir que este no sólo se dedicaba al cine sino que compaginaba esta maravillosa profesión con la de traductor de videojuegos, ámbito bastante desconocido a nivel general. Espero que con esta entrevista se solventen ciertas dudas sobre esta profesión.

Antonio Gómez-Pan: Dani, ¿jugabas de pequeño a videojuegos?

Daniel Sánchez: Claro que jugaba. Estaba obsesionado, porque no tenía ninguna consola u ordenador en casa, así que en cuanto me iba a casa de algún amigo lo primero que le pedía era jugar a algún videojuego. A mis padres les ha costado comprender que los videojuegos pueden ser arte, siempre les han dado miedo los juegos de todo tipo, desde el bingo, las cartas, hasta los videojuegos. Así que, no teniendo religión, después de disfrutar con algún videojuego sentía un vacío parecido a la culpa cristiana.

SUS INICIOS EN EL SECTOR

AG: ¿Cual era tu consola favorita o la que con más cariño recuerdas?

DS: Con 13 años convencí a mi madre y me compré la Super Nintendo, que me encantó. Así como después la Playstation, que quemé de tanto jugar al Tekken 3. Pero la mayoría de los videojuegos los he jugado en PC.

AG: ¿Soñaste alguna vez de pequeño con dedicarte a los videojuegos de manera profesional?
super nintendo
DS: ¡Claro! Yo me leía la Hobby Consolas de principio a fin cada mes y siempre pensaba lo genial que sería dedicarme a jugar y comentar los videojuegos a los que jugaba. De hecho, escribía críticas para mí mismo con el formato de esa revista.

AG: ¿Cómo comenzaste en esto de la traducción?

DS: De la forma más extraña, ¡por facebook! Una amiga alemana tradujo “Badman” y me dijo que estaban buscando un traductor de videojuegos al español de España y, por supuesto, me interesó muchísimo.
En mi año Erasmus, como no había muchas clases de cine en Birmingham, me puse a estudiar cursos de traducción y me saqué el Proficiency. Así que ya había hecho traducciones para algunas producciones audiovisuales y dado clases de inglés.

AG: La industria de videojuegos tiene fama de hermética. ¿Es difícil entrar en este mundo?

DS: Es muy parecida a la industria audiovisual. Yo creo que hay muchas más posibilidades de entrar cuanto más cerca estés del epicentro de producción. Por eso vivo en Los Ángeles.

PROYECTOS EN LA INDUSTRIA Y FUERA DE ELLA

AG: ¿Qué proyectos tienes a corto o largo plazo?

DS: Las traducciones caen de forma azarosa. El mes pasado me tocaron tres videojuegos, pero en este mes aún no sé si habrá alguna. Así que soy el pluriempleado del año: voy a continuar trabajando para el Sundance Institute hasta mayo, mes en el que vuelvo a España para rodar la segunda unidad de fotografía de la película De tu ventana a la mía de Amapola Films, dirigida por Paula Ortiz con un elenco impresionante, entre ellos Maribel Verdú.
sundance film festivaldowntown los angeles california
Y tengo muchos proyectos de largometrajes como director de fotografía. El año pasado rodé 7 cortometrajes y es ahora cuando están llegando a festivales. Tijuaneros arrasa en todos los festivales latinos y tengo un proyecto entre manos con el director, Paul Bobadilla. También con Prarthana Mohan, queremos hacer el largo del corto que rodamos, Whore, este verano. Así como el del largometraje de Heal en Pakistán.

Me han dicho que puede que en el futuro me toque traducir anime. ¡Estoy preparado!

LA VIDA DEL TRADUCTOR

AG: ¿Da la traducción algún lugar para la creatividad o es un trabajo puramente sistemático?

DS: Nunca es sistemático. No es darle al botón del google translator, especialmente con los videojuegos de fantasía que tienen tanta terminología inventada.

Pero el nivel de creatividad depende de la traducción. Hay traducciones secas, son aburridas y se acaban rápido. A mí me encantan las complicadas, con términos propios, jerga o con bromas o juegos de palabras, porque dan mucho espacio al ingenio y a la adaptación al lenguaje y la cultura española.
maribel verdu
A los 13 años popularicé entre mis amigos el videojuego Scorch (Scorched Earth), porque cambié las frases que se decían los tanques entre sí a bromas nuestras. También lo hicimos con Warcraft, pero ya con voces.

AG: ¿Cómo es tu día a día en el trabajo?

DS: No es un trabajo de oficina. Me contratan por videojuego. Voy a la oficina, mi jefa, Allison Walter, una mujer que ha vivido por todo el mundo, me sumerge en el videojuego, vamos a comer ramen o sushi y empiezo a trabajar. Normalmente trabajo desde casa y si tengo alguna duda vuelvo a ir a la oficina para resolverla, porque el videojuego no puede salir del edificio, claro.

AG: ¿Te gustaría tocar otros ámbitos del videojuego, como la dirección o la producción?

DS: Me encantaría. A mí siempre me ha fascinado la interacción. De pequeño me leí tantos libros de “pasa a la página x”… Y siempre que escribo algo tengo muchos problemas porque pienso así, en diatribas, en bifurcaciones de la historia, lo cual vendría de perillas para un videojuego. Y como avanzas en la siguiente pregunta, haría encantado la fotografía de cualquier videojuego actual.

CINE Y VIDEOJUEGOS

AG: Eres licenciado en comunicación audiovisual y compaginas la traducción de videojuegos con la dirección de fotografía. ¿Qué opinas del lenguaje, cada vez más cinematográfico, que están adquiriendo los videojuegos?

DS: Me fascina. Poco a poco nos hemos ido dado cuenta de que lo que más miedo daba de Alone In The Dark era lo que se dejaba y no se dejaba ver cada vez que cruzabas la puerta, donde se encontraba la cámara… Y desde entonces se han hecho videojuegos que son verdaderas joyas de la fotografía. De hecho, los grandes directores de fotografía ya trabajan para la animación, así que estoy convencido de que el siguiente paso es el videojuego.

Pero la fusión es mutua. Cada vez más videojuegos pasan a la pantalla del cine y al contrario. Y la temática de la realidad virtual no para de impregnar el cine. Mi favorita: Días Extraños, joya olvidada de la directora nominada a los oscars este año Kathryn Bigelow.
alone in the darkwarcraft
AG: Los que nos dedicamos al cine solemos estar en contra del doblaje, prefiriendo por varios motivos (la interpretación, la banda sonora…) las películas en VOSE. ¿Qué opinas del doblaje, tanto en videojuegos como en películas?

DS: ¡Vivan los subtítulos! Hay tantas películas, series de televisión y videojuegos que he visto destruidas por un mal doblaje… Como dices nos han acostumbrado a tener a los actores al lado del oído siempre, con doblajes sin perspectivas que anulan la banda sonora (música y efectos sonoros); y este hábito afecta tanto al consumo de cine en español, como a nuestra capacidad de entender otros idiomas en películas extranjeras. El subtítulo nos hace más tolerantes con otras culturas, más abiertos a otros idiomas y cosmopolitas.
Las limitaciones en un subtítulo son muchas a la hora de traducir: número de caracteres, tiempo en pantalla, etc. Pero cuando se trata de doblaje hay muchísimas más, ya que hay que asemejar lo que se quiere decir a lo que se dice en pantalla, en el mismo tiempo y con los mismos movimientos de la boca del personaje. Es un proceso muy complicado y muchas veces frustrante.

Aunque reconozco que algunos doblajes son necesarios, como en videojuegos vibrantes en los que no hay tiempo para leer, o en productos dirigidos a los más pequeños.

AG: Hay grandes pifias del doblaje en cine como pueden ser “El Resplandor o “Kung Fu Sion”. ¿Hay casos similares en los videojuegos?
el resplandor
DS: En España tenemos grandes actores de doblaje. El problema es que son pocos y al final acabamos confundiendo a Al Pacino con Robert DeNiro y a Sigourney Weaver con Susan Sarandon, y Mª Luisa Solá es mi actriz favorita de doblaje… Pero por mucho que queramos, una persona no puede dar cabida a todo el registro que la multitud de actores a los que doblan tienen en cada una de sus películas. Súmale a esto que cada vez hay menos dinero en cine y se ha acortado el tiempo de doblaje…

En videojuegos y animación la actuación tiende a ser más histriónica y los doblajes suelen ser bastante buenos. Yo todavía no me he encontrado con pifias legendarias, como las que citas, en videojuegos, pero yo los suelo jugar en versión original si puedo. Sí que me he encontrado videojuegos (así como mucha animación para televisión) que se dobla en español latinoamericano estándar. Cuando nos acostumbremos a llamar Guasón al Joker, entonces nos convertiremos (España y América Latina) en uno de los mercados más importantes del mundo para la industria del entretenimiento, así que yo pienso en positivo.

AG: ¿Qué le exiges a un videojuego a la hora de jugar?

DS: Que me atrape. Que me transporte. Que tenga personalidad. Estoy harto de películas y videojuegos tipo, realizados con receta.

AG: ¿Crees que el 3D, al igual que en el cine, se impondrá en los videojuegos?
avatar james cameron
DS: Creo que el 3D es otro paso hacia la realidad virtual. Los videojuegos están mucho más avanzados en ese sentido, ya que poseen interactividad. Yo ya tengo ganas de llegar al futuro.

AG: Resides en L.A. ¿Cómo es la industria del videojuego allí? ¿Se le tiene respeto, como al cine, o se le considera un divertimento menor?

DS: Los Ángeles es más el epicentro del cine, la industria del videojuego vive más cerca del Sylicon Valley y San Francisco, así como en Japón, claro. Pero sí que noto la diferencia. Cuando digo que traduzco videojuegos en España la otra persona siempre suelta la risita típica, a veces en plan “pedazo-de-friki”, otras en plan “y-para-eso-te-has-ido-a-vivir-tan-lejos”. En nuestro país se prima “la normalidad”, el no sobresalir de la norma; aunque en Estados Unidos los individuos siguen atomizados en sus cubículos.

LOS CONSEJOS DE DANIEL SÁNCHEZ

AG: ¿Y para terminar, quieres dar algún consejo a los lectores que quieran dedicarse a la traducción o a algún otro sector de los videojuegos?

DS: Estudiar mucho, sacar buenas notas y titulillos varios y tener mucha paciencia, no decir que no a trabajos que se desvíen un poco del esquema, porque pueden llevar al mismo sitio por otra vereda.

AG: Muchísimas gracias por todo Dani, ha sido un placer hablar contigo.

DS: ¡Lo mismo digo Antonio! Muchas gracias por la entrevista y enhorabuena por vuestra página web.

Antonio Gómez-Pan 18 | 02 | 2010