La paradójica sensación unánime con respecto a la conferencia de Nintendo del E3 es que no hay un consenso claro sobre si la compañía ha acertado o no con Wii U y su peculiar mando. Por suerte, JuegosDB ha podido probar la mayor parte de las “experiencias”, palabrejo acuñado por Fils-Aime para describir las demos técnicas de la consola. He aquí una recopilación de la información extraída de dichos mini-juegos más destacada.

NINTENDO Y SU NUEVA SOBREMESA

Una de las demostraciones es el clásico juego del escondite. Aunque el objetivo a corto plazo es sencillo -cuatro usuarios con el mando de Wii deben buscar a otro que ostenta la “tableta” de Wii U, el mensaje que quiere transmitir es más complejo: mostrar que hay vida virtual más allá de la pantalla del televisor. Basta con presenciar una partida para entenderlo. Al empezar, el jugador que se esconde tiene 30 segundos para huir de la zona central donde se halla el resto de compañeros. El mapa, dividido en cuatro secciones, es lo suficientemente grande como para garantizar tres minutos de búsqueda intensa.

En un juego tradicional de pilla-pilla, tres minutos serían demasiados, pero la gracia es que los buscadores tienen la visión limitada mientras que el objetivo cuenta con una vista cenital en la tableta donde tendrá controlados los movimientos de los rivales. De esta forma tan curiosa, Chase rompe con la estructura clásica televisor + mandos + usuarios para introducir un nuevo elemento.

Pero el verdadero paradigma en este sentido es un divertido mini-entretenimiento piratil en donde el usuario deberá bailar para sobrevivir. Básicamente, tres barcos de bucaneros lanzarán flechas hacia el desprevenido jugador, pero sólo uno de los navíos se encuentra a la vista en la pantalla del televisor.

Para vislumbrar los otros dos barcos, el jugador debe situar el mando de Wii U a la altura del televisor y moverlo hasta que aparezcan en su pantalla. Si el jefe de los piratas grita “¡derecha!”, el usuario debe buscar el navío de esa dirección para detener la flecha utilizando la tableta de escudo. Lo mismo ocurre con “¡centro!” e “¡izquierda!”, mientras que “¡arriba!” significa que la amenaza provendrá de la luna, también fuera del televisor.

Los primeros rifirrafes son fáciles de solventar, pero ponto el ataque se torna en una clase improvisada de gimnasia rítmica debido a la rapidez progresiva de los arqueros. Al final de la misma, será necesario bailar con el mando de Wii U para acumular una bola de energía de rencor hacia los bucaneros en general y lanzarla al barco del jefe para hundirlo.

Otra experiencia parecida es la de la batalla estelar, en la que dos jugadores -controlando el mando de Wii- deben dar caza a un tercero con la tableta. Como ocurre con el escondite, los dos cazadores y el objetivo tienen pantallas y puntos de vista diferentes, pero el control también tiene sus variantes, ya que el usuario solitario pilotará la nave utilizando el sensor de movimiento del controlador.

En cuanto a las posibilidades del mando como tableta, uno de los mini-juegos gira alrededor del dibujo libre y de la capacidad de la consola de reconocer, por el momento, expresiones artísticas simples. En resumidas cuentas, el entretenimiento pedirá a los dos contrincantes que lleven a cabo retos como trazar un círculo de cuatro centímetros de diámetro. El que se aproxime más y/o el que menos síntomas de Parkinson presente, conseguirá mayor puntuación.

Durante las últimas generaciones, Nintendo no se ha molestado demasiado en especificar los componentes técnicos de sus consolas para dejar claras sus capacidades gráficas. Wii U parece que no será ninguna excepción confirmadora de reglas, pero al menos dos de las demostraciones presentes en el E3 pretendían demostrar el potencial del aparato con hechos y no palabras.

El primero de los entretenimientos menos lúdicos consiste en dirigir una secuencia inspirada -pero no extraída- de The Legend of Zelda: Twilight Princess en la que Link se enfrenta a una mortífera araña gigante en un templo arquetípico. El jugador puede cambiar la iluminación, los ángulos de cámara e incluso presenciar la impresionante lucha desde el mando de Wii U. Al tratarse de una escena preprogramada, es aconsejable no hacer demasiadas cábalas al respecto, pero el reflejo del agua o el insidioso movimiento del enemigo final vaticinan que la nueva consola de Nintendo está a la altura de sus coetáneas en ese aspecto.

El arbitrario vídeo del pájaro que se mostró durante la conferencia de Nintendo es la segunda demostración gráfica y una de las pocas que quedan por comentar. Gracias a estos pequeños tentempiés -sensor de movimiento, el fin de la pantalla como barrera…-, el abanico de posibilidades de Wii U queda más aclarado después del convulso evento. En esta ocasión, no hay punta de iceberg que valga; hasta ahora sólo se han avistado las bisagras de esta prometedora ventana a un nuevo mundo.

Daniel Cáceres 13 | 06 | 2011