Las tierras altas de Skyrim reclaman el protagonismo que hasta ahora se les ha sido denegado por parte de las crónicas de Tamriel. Doscientos años después de acabar con la amenaza de los portales de Oblivion, las montañas nevadas, paraje natural de los guerreros más temibles del mundo conocido se erigen como el escenario principal de The Elder Scrolls V: Skyrim, la quinta entrega de la serie de rol occidental más influyente de la actualidad.

VUELVE LA LEYENDA

El E3 de Los Ángeles tuvo a uno de sus juegos estrella en la zona de Bethesda, compañía que contaba con muchos títulos potentes, como Rage o Prey 2. Tras una cita previa, dos azafatas nos adentraron a una sala de cine donde nos sumergimos a los pocos minutos en un mundo de fantasía como nunca habíamos visto. Skyrim lo tiene todo para mejorar al ya excelente Oblivion y mucho más, pues la nueva aventura situada en el mundo de Tamriel es, desde ya, uno de los títulos más esperados del año y probablemente uno de los favoritos a ocupar el trono de mejor juego del año. The Elder Scrolls: Skyrim tendrá lugar en el mismo universo creado por Bethesda y seguirá a los primigenios Arena (1994), Daggerfall (1996), Morrowind (2002) y Oblivion (2006).

El nivel de detalle de todos y cada uno de los elementos de Skyrim roza lo insano, pues cada objeto del juego ha sido recreado con todo lujo de detalles, permitiendo su rotación en tres dimensiones. No solamente hablamos de armas o armaduras, también cada flor que recojamos o cada trozo de comida que suelten los animales que vayamos encontrando por los caminos de Skyrim. Técnicamente, hemos podido comprobar la notable mejoría respecto a Oblivion, en consolas el nivel de detalle aumenta sobremanera en los paradisíacos escenarios nevados de Skyrim -unos escenarios que se cubrirán de nieve a medida que caigan los copos del cielo-.

Las ciudades rebosan vida, y podremos ser testigos de cómo los habitantes de los pueblos seguirán su vida diaria con total normalidad, algo de agradecer, pues no estarán pendientes de nosotros en todo momento, como ocurría en Oblivion. Cabe destacar la vista en tercera persona de Skyrim, creada desde cero. Ubica al personaje a un lado de la pantalla, como los juegos de acción de hoy, y sus animaciones y aspecto poco tienen que envidiar a juegos en tercera persona, con la salvedad de que aquí es una opción secundaria.

Muchas más han sido las novedades que hemos tenido el placer de ver en el E3 de Los Ángeles, entre ellas la más importante recae en la mecánica de combate, mucho más ágil y realista, donde podremos combinar armas con escudos, con otras armas o incluso con magia, elevando el apartado estratégico del juego. Los menús, como se comentó en su momento, se han simplificado en apariencia, pero son mucho más completos en Skyrim, y lo que es más importante, se bucea entre sus opciones con rapidez. Las habilidades del “hijo del Dragón” aparecerán representadas como constelaciones. En el cielo podremos, primero elegir qué camino tomamos -ninguna especialización cierra puertas a otra- y luego volver a elegir entre un submenú nuestras capacidades.

Las misiones que se nos vayan encomendando cambiarán sustancialmente según las zonas -villas, cuevas o simples parajes- que hayamos descubierto. De esta forma Bethesda se asegura que no repitamos localización en una misión cuando previamente hayamos decidido visitarla por iniciativa propia. De la historia principal poco más se sabe tras los comentarios de que seríamos un “Nacido del Dragón”, un elegido. Pero lo que sí han asegurado desde Bethesda son las horas necesarias para finalizar el juego al completo. Trescientas horas. Algo que puede asombrar al usuario que no está acostumbrado a los grandes juegos de rol occidentales, pero que un seguidor de la saga asume con gusto.

La experiencia que ofrece Skyrim al usuario es tan completa y compleja, que uno no puede dejar de maravillarse ante las labores de producción del juego y la inmensidad de trabajo que hace falta para finalizar un proyecto de tales características. Skyrim nos sumergirá en un mundo de fantasía, en una región nueva que deberemos explorar con ahínco para acabar perdiéndonos -es ahí cuando Skyrim da lo mejor de sí mismo, en los momentos sin brújula ni objetivo a corto plazo- entre la bruma y la nieve que cubrirá cada montaña de la zona más inhóspita de Tamriel, alejada de las leyes civilizadas de Cydorrill.

Seguiremos la pista a cada una de las novedades de Skyrim, pues aún queda para su lanzamiento (el once de noviembre de este año), esperando cada dato con la esperanza de que realmente Skyrim sea lo que ofrece. Algo nada fácil a día de hoy, y es convertirse en el mejor juego de rol de la generación.

Adrián Hernán 15 | 06 | 2011