Que la marcha de Akira Yamaoka no alarme, pues lo que hemos podido probar en el E3 de Los Ángeles sobre el último capítulo de la saga de terror Silent Hill ha despejado muchas de las dudas que hasta ahora teníamos sobre el trabajo de Vatra Games, del que poco se había visto hasta el momento.

TERROR EN ESTADO PURO

En Silent Hill Downpour seremos Murphy Pendelton, un preso que lleva entre rejas varios años que está siendo trasladado con el resto de sus compañeros hacia otra cárcel. Como podremos esperar, en el momento que pasa por las afueras de Silent Hill sufre un terrible accidente del que solamente él parece sobrevivir. Desde ese momento, Pendelton –un nombre muy de preso, y que nos perdonen los que se apelliden igual- vagará por uno de los bosques que rodean la ciudad maldita en busca de ayuda. Desde ese momento empezará su particular pesadilla, una que le recordará sin cesar que quizá lo mejor hubiese sido no despertar tras el accidente.

Que Silent Hill es una saga con historia y una de las más importantes de Konami en la última década es bien conocido por todos, más por el hecho de ofrecer un producto diferente y muy querido por los fans que por las ventas millonarias que nunca ha tenido. El recorrido de las últimas entregas realizadas al margen del equipo original de las primeras cuatro entregas ha sido irregular, pero no por ello menos destacable –ahí está Shattered Memories-. Si bien es cierto que han sido juegos notables, se alejaban de las maneras germinales de las entregas de Playstation y su sucesora; las ventas eran cada vez menores y, lo que es peor, el público se distanciaba de la serie.

Con una serie de movimientos bien orquestados, Konami ha decidido devolver a la serie de Silent Hill -cuando eran pequeñas obras de arte- con otro juego en producción para PS Vita como Silent Hill: Book of Memories o el relanzamiento de los juegos originales en HD. Queda mucho por decir de Silent Hill, y el primer gran movimiento lo hemos visto en el E3 de Los Ángeles.

Con una pantalla en 3D primero y más tarde de forma más tradicional, Juegos DB ha podido adentrarse en la nueva interacción de la ciudad de la niebla tomando el control de Pendelton. En primera instancia, y es algo por lo que los chicos de Vatra Games han tenido que negar insistentemente una y otra vez, llama la atención la construcción enorme de los escenarios y su lejano dibujado. El horizonte se halla muy lejos y la sensación de grandiosidad de los paisajes boscosos de la demostración recuerdan, insistentemente, al trabajo de otro grupo de programación europeo, Alan Wake. Como si de una oda a la obra de Remedy se tratara, Silent Hill abraza la flora de Bright Falls en Silent Hill en cuanto a la representación estética, falta por ver si el trabajo de Vatra Games acaba su parecido ahí o abarca más aspectos.

Técnicamente es un trabajo sin defectos remarcables, tanto la construcción del personaje principal y su animación como el mimo con el que se ha tratado a los escenarios dotan a Downpour de personalidad propia, más como juego único que como un capítulo más de la serie. No tiene efectos gráficos llamativos y que nos sorprendan, pues tal trabajo parece destinado a los juegos de acción en primera persona. Downpour, con la construcción de escenarios y edificaciones debe mucho al pensamiento centroeuropeo de Vatra Games, que ha cuidado en la medida de lo posible su apartado gráfico. No olvidemos que Silent Hill ya no es el juego “triple A” en el que Konami otorga decenas de millones de presupuesto, pues se ha asentado en una posición cómoda detrás de los lanzamientos ciclópeos, en cuanto a ventas programadas y recursos otorgados.

Pendelton recorrerá una ciudad completamente nueva, pues su construcción -basándose aún en los restos de la original- se ha reformado por completo. Desde el grupo desarrollador se insiste en que Downpour se sostendrá por la historia, que será el núcleo del juego, diferenciándose de los títulos que contienen algo de terror de hoy en día. Su protagonista no contará con habilidades sobrehumanas, ni tan siquiera será ducho en el combate y esto ha sido algo que se ha querido remarcar en el nuevo juego de la saga, el enfrentamiento a solas con lo desconocido desde el prisma de alguien que tiene miedo y que por no contar no tiene ni seguridad en sí mismo.

La interacción con el entorno será otra de las grandes apuestas de Downpour, pues no serán pocas las veces que tengamos que recorrer grandes distancias para encontrar el objeto necesario para seguir nuestro camino, no todo se podrá encontrar a la vuelta de la esquina en una ciudad que ahora podremos recorrer de forma mucho más libre, acercándonos a la forma de mundo abierto de Grand Theft Auto o, más concretamente, del mencionado Alan Wake. Seguiremos la pista a la nueva apuesta de Konami, en la que tiene muchas esperanzas, a la espera de confirmar la presencia de una voz ya inseparable a la saga –tanto como lo era Akira Yamaoka, su compositor-, la de Rose McGowan.

Adrián Hernán 14 | 06 | 2011