Apenas circulando por la Red escuetos retazos sobre el retorno del letal asesino Agente 47, asistimos a una demostración de más de veinte minutos para comprobar qué tal le está yendo a IO Interactive y su nuevo motor gráfico Glacier 2. Lo mostrado por el estudio danés resulta prometedor en todos los sentidos, el regreso de la saga va por un buen camino para despuntar tanto a nivel gráfico gracias a las nuevas herramientas, como la trabajada inteligencia artificial por la que seremos asediados tanto en los momentos de sigilo, como en medio del fragor de la más trepidante acción.

NUEVA INTERACCIÓN CINEMATOGRÁFICA

El retorno de Hitman mantiene las características que hicieron famosa a la saga desde su debut a principios de siglo, como pueden ser los más brutales asesinatos a sangre fría, o la capacidad para crear una atmósfera tremendamente inmersiva gracias a un entorno rico en detalle y diseñado expresamente para potenciar la jugabilidad. Con todo ello, las virtudes del motor Glacier 2 quedan patentes a la hora de recrear el entorno de la demo, y bajo una dirección encomiable en cuanto a planos y tomas en función de la situación. Basta con contemplar el comienzo de la demo: una ventana en primer plano, sobre la que cae y resbala un intenso aguacero en mitad de la noche, es atravesada por el Agente 47 para adentrarse en una antigua biblioteca de Chicago. Pronto aparecerán aquellos de los que huye, un operativo policial que introduce en la sala a una veintena de agentes, todos diferentes en cuanto a modelado y fisionomía.

La estampa que contemplamos desde nuestro escondrijo impacta por su calidad: una tenue luz intercalada por fuertes relámpagos penetra en la sala refractándose al atravesar el chorreante vidrio de los ventanales, mientras que todos los oficiales exploran con sus linternas por toda la estancia. El espectáculo resulta hipnótico por su calidad. Comprobamos a medida que nuestro alopécico asesino avanza por la sala, como los agentes son capaces de variar sus rutas en función del ruido, nuestros actos al variar el escenario, y su capacidad de reacción trabajando en equipo. Bastó como ejemplo recoger un pequeño busto de piedra en la ruta del enemigo para que sospechara al instante, por fortuna el miembro del estudio que jugaba a la demo reaccionó rápidamente para acabar con su vida estampándole en el cráneo el arma improvisada.

Las cosas acaban poniéndose feas y 47 consigue escapar usando un rehén en dirección a la azotea, no sin interactuar una vez más con el entorno al arrojar sobre el cuerpo de seguridad una enorme lámpara de araña. A partir de ahí una persecución con helicóptero por el palomar del edificio volverá a dejar patente la enorme calidad gráfica del juego. Tras noquear a otro guardia y disfrazarnos con su ropa, conseguimos acceder al edificio de al lado que resulta ser un gueto de perroflautas ciegos de marihuana; al vernos entrar como policía de Chicago, sus reacciones son de lo más variopintas en función de su colocón, con especial mención para el que intenta desesperadamente que la taza del water se trague la droga que cultivan.

SECUENCIAS CON IMPACTO

La capacidad de asombrar del nuevo Hitman parece no tener fin durante toda la demostración, y así en momentos como el que tiene lugar durante la posterior redada en el piso de los drogatas, algunos de los agentes que se cruzan con 47 se le quedan mirando desconfiados, mientras la imagen torna a cámara lenta y un filtro de color la invade por completo, momento en el que el calvo asesino disimula sujetando la visera de su gorra, o se detiene a coger un donut de una caja sobre el capó de un coche patrulla. Detalles como los inmediatamente descritos son constantes durante la demo, que como colofón concluye al conseguir escapar tras llegar a la estación de metro, momento en el que se abre el plano y muestra a cientos de personas (literalmente) circulando por andenes y alrededores mientras 47 se confunde entre el gentío, todo ello calculado en tiempo real.

Dado lo sobresaliente de la inteligencia artificial, cuyas reacciones resultan casi reales -la primera sensación es la de encontrarnos ante la mejor IA de la generación- se ha implementado a su vez el ‘instinto’, un filtro por el cual podemos comprobar por un breve periodo de tiempo el grado de sospecha de los captores y las posibles rutas que pueden recorrer, una opción que aumenta notoriamente la jugabilidad ya que sin este elemento junto a la avanzada IA, sería prácticamente imposible avanzar, pero que nos abre un extenso abanico de posibilidades para poder elegir cómo afrontar cada situación.

Quedan pues expuestas las principales bazas de Absolution: por un lado su cuidado apartado técnico gracias a las potentes herramientas del motor Glacier 2, a lo que se le añade un inteligente diseño de niveles; por otro, una inteligencia artificial de primerísimo nivel, que supone un gran reto y que a la vez permite un amplio margen de acción y elección. Súmese el tratamiento de ‘blockbuster’ cinematográfico en su desarrollo y dirección, dotando de variaciones dinámicas incluso en la banda sonora, para encontrarnos con uno de los juegos que pueden dar mucho que hablar hasta su salida, algo que no ocurrirá durante el presente año.

José Luis Fernández 17 | 06 | 2011