El afamado renacentista Ezio Auditore se enfrenta a la recta final de su carrera como asesino, acosado por los templarios y en busca de la clave que le permita resolver el secreto que entraña el Fruto del Edén y la derrota de sus enemigos. Maduro, con barba cana y la cara curtida tras mil batallas, el semblante del Jefe de la Orden viaja a Constantinopla, en una época marcada por el fin de la Edad Media, la caída de la cristiandad en la frontera con Asia, y el resurgir del imperio otomano.

NADA ES VERDAD, TODO ESTÁ PERMITIDO

La demostración jugable que tuvo lugar en Los Ángeles durante la conferencia de Ubisoft puso de manifiesto -una vez más- la capacidad de esta compañía para desarrollar una franquicia de calidad sobresaliente con una entrega anual, aunando el trabajo de sus estudios más importantes para recrear en un esfuerzo titánico las ciudades más relevantes del Renacimiento, mantener una trama profunda y elaborada cuya línea temporal llega hasta nuestros días, y desarrollar la jugabilidad añadiendo nuevos modos, habilidades y formas de moverse por la ciudad y combatir.

En esta ocasión nos encontramos en el año 1511, y Ezio comanda a los asesinos para seguir los pasos de Altair y descubrir sus secretos, como única posibilidad para que en la actualidad, Desmond Miles y su cuadrilla desbaraten de una vez por todas los planes de la todopoderosa Abstergo. Dichas pesquisas le conducirán a la legendaria Constantinopla, la cual se encuentra en poder del imperio otomano lo que supondrá la ventaja de contar con nuevos e interesantes aliados, pero también otros peligros amén de un ejército templario convenientemente camuflado en la urbe, lo que puede suponer un desafío mayor que la estulta parsimonia de la que gozaban en Italia gracias a los Borgia.

Vuelve a sorprender el magnífico trabajo realizado a la hora de recrear la ciudad, tan protagonista del juego como aquellos que vivirán sus aventuras en ella. Se aprecia un aumento de la población respecto a lo visto en anteriores entregas, la luz incide entre las angostas callejuelas fundiéndose con el polvo que se levanta y la variedad arquitectónica resulta encomiable. Telas de Damasco en los balcones, mezquitas en construcción o trazos del arte y arquitectura bizantina y romana como historia viviente de más de un milenio servirán para nuestras particulares sesiones de “parkour” medieval.

LA ALARGADA SOMBRA DE DA VINCI


La tercera entrega de Assassin’s Creed II aún no tiene confirmada la presencia del florentino inventor italiano durante la última etapa de su vida, pero sí que tendremos a nuestra disposición algunos de los ingenios que concibiera tanto para los asesinos como sus captores o mecenas. Por la parte que le toca a Ezio, lo más relevante parece ser la hoja garfio, en forma de gancho, para realizar acciones de lo más variopintas, tales como descender por cables cual tirolinas, sujetarnos en el último momento de un pequeño saliente, o destripar a algún infeliz templario que ose interponerse en nuestro camino.

Sin embargo, también Ubisoft ha mostrado otros artefactos propios del genio florentino, como un lanzallamas tal que arma de guerra en los barcos del puerto, y que podremos usar a placer para crear un auténtico infierno sobre el agua al aplicar su potente llamarada en los navíos de nuestro derredor. Otro de los puntos fuertes a la hora de potenciar la jugabilidad será la posibilidad de crear nuestras propias trampas y bombas, cuyo número y variedad aspiran a ser impresionantes, y que llevaremos a la práctica gracias a una nueva y eficaz revisión de la vista de águila.

Sin embargo, la ambición de Ubisoft con su saga más relevante no se va a quedar sólo en la acción instantánea, pues Revelations incluirá un complejo sistema de gestión de las bases que arrebatemos a templarios, turcos o mamelucos, las cuales deberemos defender comandando batallones de asesinos, algo que empezó a trabajarse durante La Hermandad bien sea participando activamente en la batalla u ordenando su ataque si nos encontramos en la otra punta de la ciudad, ya que estos sucesos ocurrirán en tiempo real y deberemos estar preparados para hacerlos frente. Se aproxima un calendario de auténticos juegazos para final de año, y mediados de noviembre será el momento en el que volvamos a encapucharnos para culminar la trilogía del asesino Ezio Auditore.

José Luis Fernández 22 | 06 | 2011