Platinum Games, que no termina de pasar página con MadWorld, ha dado a conocer Anarchy Reigns, un juego de mecánica similar que eleva la esencia de su predecesor y materializa los sueños de más de un jugador al poder enfrentarse este a rivales de todo el mundo en una auténtica carnicería online.

Salta a primera vista que Anarchy Reings es un ambicioso aunque humilde proyecto. Ambicioso porque asimila la experiencia de un “sandbox”, de forma online, y hasta donde hemos visto, el frame rate se mantiene. Y humilde, porque Platinum Games ha tenido que echar mano de los assets de Madworld con la excusa de querer ahondar en el trasfondo de su protagonista, Jack. Ahondemos nosotros en estas dos ideas.

SECUELA ESPIRITUAL

Como viene siendo norma en los juegos de un fuerte componente online, en Anarchy Reigns habrá un breve modo campaña en el que nos narrarán la historia de Jack, que confluye con la de un joven llamado Leo. Así, el modo historia, que durará unas 10 horas, queda dividido en dos con una estructura narrativa que seguirá un esquema muy similar al visto en juegos como Castlevania: Lords of Shadows, con capítulos subdivididos en misiones.

Pero como adelantábamos, lo que primará es el apartado online. El juego, que será el primero en su género -pues combina la mecánica de un “sandbox” en modo online- irá enfocado al enfrentamiento de varios jugadores contra hordas de enemigos al igual que en MadWorld. Quién ganará, os preguntaréis. Aquel con la puncuación más alta. Al igual que en un pinball, batiremos records y ganaremos siempre que consigamos la máxima puntuación, una veces combatiendo contra otros usuarios y otras colaborando con ellos para acabar con enemigos más grandes. ¿Cómo? Muy sencillo.

avance de Anarchy Reigns

Lo primero será elegir personaje. De los 16 disponibles, ya se han desvelado ocho, entre ellos Jack, que ahora luce una doble motosierra; Zero, un misterioso cyborg ninja parecido a Raiden, de MSG4; Sasha, que porta unas dagas voladoras de hielo bastante rápidas y dañinas y, por último, Big Bull, el tanque del equipo, lento pero seguro. El resto del plantel lo compondrán los jefes finales del modo campaña, quienes se unirán al elenco de personajes controlables tras ser derrotados vía offline.

Una vez completado ese paso, solo habrá que buscar una sala donde competir contra los usuarios por ver quién es el animal más creativo a la hora de ejecutar esbirros en masa. Es por eso que el ambicioso proyecto de Platinum Games podría catalogarse como una nueva experiencia en cuanto a jugabilidad, ya que la libertad que confiere la mecánica de un “sandbox” será trasladada de igual forma al gran repertorio de mamporros y brutales ataques que posee Anarchy Reigns.

Y, al igual que en MadWorld -aunque a SEGA las comparaciones le parecen odiosas-, la creatividad a la hora de acabar con nuestros enemigos será recompensada con valiosos puntos. Estos dirimirán quién es el más sanguinario y espeluznante asesino, véase, el campeón de la ronda en el modo online. Cometer tales barbaries no será difícil, pues lo controles son, cuanto menos, asequibles e intuitivos. El meollo de la cuestión estará en saber conjugar nuestros combos con enemigos y entornos para convertir así la muerte en arte.
Como se puede ver, estas son unas de las varias similitudes que hay entre Anarchy Reigns y MadWorld.

Aunque también hay diferencias básicas como la mejora de unos gráficos, ya de por sí notables, como el abandono de la estética de cómic en blanco y negro por los sólidos colores de una consola de nueva generación. Detalles como estos ayudan a distanciar a Anarchy Reigns de MadWorld, aunque sigue siendo un tanto temerario apostar por un producto de discutible repercusión en el mercado -como lo fue el juego de Wii- creando una secuela multijugador que sigue compartiendo infinitud de elementos.

Además, la repetición de los assets de MadWorld y el hecho de que este es el primer juego online de Platinum Games generan dudas en torno a un proyecto oportunista que exprime los recursos de su antecesor, dados los limitados recursos del estudio y la falta de innovación tres años después de la salida del motor de esta “secuela”.

David Alvarez 22 | 06 | 2011