Posiblemente el “tapado” de la generación, inicialmente condenado a quedarse en tierras orientales, y que por la insistente demanda de los jugadores occidentales, acabó llegando a Europa. Hablamos de Demon’s Souls, una exigente experiencia de magia, espada y hechicería ante el cual nos rendimos por su excelente diseño, soberbia ambientación, y una endiablada dificultad que ha hecho las delicias de los más experimentados.

Mixtura de géneros y heredero espiritual de los King’s Field, From Software ha creado una obra mimada al extremo, un RPG de acción y aventura que nos sitúa en el desolado reino de Boletaria, consumido por la magia negra y donde los demonios y las ánimas en pena, pueblan cada rincón de su magnífica arquitectura y paisaje.

El adictivo componente jugable reside en una sensación de peligro permanente, en el que cada paso ha de ser medido con pies de plomo ya que la muerte acecha a cada esquina. Misteriosas y letales criaturas, tortuosas almas buscando su sino, y la tan aterradora como satisfactoria sensación de ir desentrañando los secretos de Boletaria con nuestros actos, siempre bajo un profundo sistema de combate.

Demon’s Souls rescata elementos olvidados del género con renovada frescura, y se convierte en una de las experiencias más enriquecedoras no sólo del presente año que termina, sino de toda la generación. Un indispensable que no puede faltar en la estantería de todo “hardcore gamer” por su adicción, longevidad, exquisita integración online y permanente desafío.

José Luis Fernández 24 | 12 | 2010