Lo imposible se ha convertido en la película revelación de la temporada en España. Ha logrado recaudar más de 20 millones de euros en tan solo dos semanas en cartel, algo que no ha conseguido ningún otro filme en lo que va de 2012. También ha logrado emocionar al público como hacía tiempo que una producción española no lo conseguía, algo que sumado a la brutal campaña de publicidad, da como resultado un hito en la cinematografía española. El segundo filme dirigido por J.A. Bayona es todo un éxito, aunque resulta interesante examinarlo por partes.

La historia ya la conocemos todos. Una familia queda separada durante el devastador tsunami que azotó la costa del sudeste asiático en la Navidad de 2004. Bajo esa premisa, conseguir emocionar al público era una objetivo casi obligado, siempre y cuando estuviera acompañado por una factura técnica impresionante, algo que no se hubiera hecho jamás en España. Bayona aprovecha cada céntimo que tiene a su disposición para crear una película sobresaliente en su faceta técnica, aunque tramposa en la emocional.

El director barcelonés juega con el espectador en los momentos cruciales del filme, elevando hasta el límite el sonido de la banda sonora u ofreciendo breves planos detalle “dolorosos”, que provocan reacciones de todo tipo entre el público. Aunque este aspecto se ha criticado bastante en diferentes medios, lo cierto es que directores tan reputados como Steven Spielberg recurren al mismo discurso en varias de sus películas, por lo que resulta extraño tachar a Bayona de efectista cuando su intención evidente es hacer partícipe de la historia al espectador.

El principal problema del filme reside en el poco interés que despiertan los personajes protagonistas. Aunque desde el principio se deja bien claro que todo está basado en hechos reales, el espectador cinéfilo más experimentado no llegará jamás a sentir ningún apego por los maltratados personajes que, eso si, están bien interpretados por las dos estrellas internacionales de la película. Naomi Watts y Ewan McGregor ponen todo su empeño, se esfuerzan en cada escena, sabedores de la importancia que tiene una buena actuación en este tipo de obras. No obstante, es el joven Tom Holland quien sale mejor parado, con el personaje más rico de la función.

lo imposible naomi watts

Bayona y su guionista, Sergio G. Sánchez, podrían haber jugado con situaciones morales en lugar de limitarse a ofrecer varias pinceladas de supervivientes que no son capaces de prestar su móvil y otros que si. Sabemos el final de antemano y eso juega en contra en diferentes momentos del metraje. No obstante, Bayona demuestra tener un dominio perfecto sobre las escenas de acción y sabe planificar cada momento como si fuera único, algo que ayuda a mejorar la espectacularidad de la propuesta. La secuencia del tsunami, así como los 10 minutos posteriores son una excelente demostración de lo que este realizador es capaz de conseguir.

Lo imposible busca ser emocionante y emocional en cada plano, lo que alejará a espectadores del cine y atraerá a muchos otros. Crear industria cinematográfica española es posible y aquí está Lo imposible para demostrarlo. Algunas veces se ganará y otras se perderá, pero está claro que con directores como Bayona es posible estrenar “taquillazos” en las salas, que después llegarán al mercado internacional y seguirán generando beneficios. Que se juegue con las emociones del espectador es otro cantar, aunque como ya hemos dicho, si en Hollywood pueden, aquí también. Dependerá de la cultura cinematográfica de cada espectador entender el filme de una manera o de otra, entendiéndola como un torrente de emociones o como una exhibición técnica sin precedentes en España.

Valoración
Antonio López 25 | 10 | 2012