La adaptación de la novela Divergente, de Veronica Roth, se estrenó en los cines estadounidenses el pasado 21 de marzo, y está recibiendo más palos que alabanzas. Lo cierto es que el filme dirigido por Neil Burger (El ilusionista, Sin límites) y protagonizado por Shailene Woodley y Theo James, sigue casi al pie de la letra el guión marcado por el libro (casi) y eso, le pasa factura en el ritmo y en el desarrollo de la trama. Divergente se estrena en España el próximo 11 de abril.
Divergente

En Divergente, nos encontramos en un mundo asolado por la guerra, cuyos supervivientes han ideado un sistema social de castas en el que cada individuo debe seguir el camino marcado por la facción a la que pertenece. En este mundo distópico, lleno de barreras tácitas e invisibles a sus ciudadanos, encontramos cinco facciones: Cordialidad, Erudición, Verdad, Osadía y Abnegación.

La protagonista de la cinta es Beatrice Prior, Tris, interpretada por una venida a menos Shailene Woodley, a la que hemos visto mucho mejor en otras ocasiones. Tris pertenece a Abnegación, pero a los 16 años debe pasar el rito de las facciones como todos los demás jóvenes. La protagonista abandona su facción para convertirse en un miembro de Osadía, y dos retos aparecen en su futuro: superar el duro entrenamiento de la facción dedicada a defender al pueblo y ocultar que es una divergente.

Y hasta ahí vamos a contar, de hecho, sin cambios con respecto al inicio de la novela, y es que se pasa de la escena del corte de pelo y el espejo, al tren llegando a la escuela, a la simulación con Tori y la ceremonia. La presentación del mundo es correcta, sin embargo, a la hora de desarrollar el conflicto posterior, falta fuerza, a pesar de que se han añadido algunas escenas que no aparecen en el libro para explicar algunas cosas y acelerar la trama, y otras han desaparecido por el mismo motivo.

A pesar de sus dos horas, no llegamos a acercarnos del todo al mundo de Divergente, y que la única perspectiva que se muestre sea la de la protagonista (como en el libro), mengua fuerza en el relato. Dentro de su género, y sin poder evitar las comparaciones con Los Juegos del Hambre, Divergente es bastante más floja.

Divergente

En cuanto a nivel técnico tampoco hay mucho que decir. Los escenarios de Osadía parecen de cartón-piedra, pero por lo demás, se han reproducido muy fielmente los lugares por los que se mueve la protagonista.

Hay acción, amor, amistad, muertes… pero todo a dosis poco emocionantes, más bien parece una relación de los mejores momentos del libro, con poco nexo, lo que puede llegar a gustar a muchos fans de la saga literaria, pero para el espectador ajeno a la historia, no será tan divertida. No es el tipo de película que engancha a los acompañantes de los que se han leído el libro.

Valoración
Rocío González en 01 | 04 | 2014