Concurso Alan Wake

Nunca llegué a pensar que echaria tanto de menos la inútil luz de mi vieja linterna. La densidad del bosque no me dejaba ver ni la figura lejana de la luna para poder seguir mis propios pasos y no caer contra el humedo barro.

Me senté en un destartalado tronco de roble para pensar una solución a mi ceguera temporal y a la lejanía creí ver un pequeño refugio en el cual buscaria un par de pilas o cualquier cosa que me sirviera para iluminarme y poder encontrar el camino de vuelta a mi cabaña.

Cuando llegué a la cabaña me disponía a abrir la puerta y de repente oí un siniestro grito de sufrimiento que veía de dentro de la cabaña.El pánico pudo conmigo y huí como un niño asustado con la mala suerte de tropezar con un manojo de raizes y quedar insconsciente hasta que extrañamente desperté dentro del refugio.

Sergio Melero 29 | 06 | 2010