IGN compara los títulos de Nintendo 3DS con entregas anteriores o con las versiones originales para mostrar la potencia gráfica de la consola portátil. Algunas comparaciones son más espectaculares que otras, “llegando casi a igualar sus camaradas de Xbox 360 y PlayStation 3“. Si queréis ver las imágenes, no dudéis en visitar el artículo. He aquí el resumen de rigor:

Star Fox 64 3D vs. Star Fox 64: Los escenarios de la edición para 3DS no presentan cambio alguno en cuanto a diseño. Ahora bien, la nueva versión goza de mejoras en todas sus áreas, desde la resolución hasta la geometría.

Resident Evil: The Mercenaries 3D vs. Resident Evil 5 (Xbox 360): 3DS logra emular excelsamente el aspecto visual del modo Mercenarios de Resident Evil 5. Es, sin lugar a dudas, “uno de los títulos más impresionantes a nivel técnico”.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3DS vs. N64 / Gamecube: El cambio más destacado es la mejora de los modelos de los personajes; el resto son diferencias sutiles como florecillas aquí y allá o un escudo más robusto.

Ridge Racer 3DS vs. Ridge Racer 2 (PSP): Ridge Racer 3DS en simple port de la versión de iPhone del juego. Para más inri, si se lo compara con la edición de PSP de Ridge Racer 2, el título sale bastante escaldado. Esperemos que, como mínimo, el control sea bueno.

Metal Gear Solid 3: Snake Eater 3D vs. MGS3: Snake Eater (PS2): Si la versión de PS2 ya era muy impresionante, el título para 3DS asombra todavía más, mejorando el mapeado de los rostros, la iluminación, el modelado ambiental…

Super Street Fighter IV: 3D Edition vs. SSF IV (Xbox 360): Aunque la versión para 3DS se ha visto justificadamente afectada por la disminución de resolución, el motor de Street Fighter IV sigue dando guerra ofreciendo colores ricos y saturados, escenarios complejos…

Mario Kart 3DS vs. Mario Kart Wii: Mario Kart 3DS no tiene texturas tan detalladas como la edición para Wii, pero se centra en perfilar los modelos y añadir detalles a las carreras. IGN alega que no todos los juegos necesitan gráficos punteros, y éste es un buen ejemplo.

Daniel Cáceres 28 | 10 | 2010