En el libro Race for a New Game Machine, obra de David Shippy y Mickie Phipps, los aficionados del ocio digital podrán conocer hechos interesantes que han sucedido dentro de las compañías más importantes del sector.

Uno de los artículos más llamativos es aquel referido a la creación del chip Cell, procesador que fue pieza fundamental para la creación de PS3, y por consiguiente la llegada de una nueva generación de consolas.

Todo se inicio en el 2001 cuando Sony se junto con IBM y Toshiba para crear un chip increíble cuyo costo aproximado iba a ser de 400 millones de dólares. Este trabajo que tomó casi 5 años, finalizó de manera oficial cuando en la navidad del 2005 se lanzó la consola PS3.

Pero lo interesante de la concepción del Cell está en los movimientos que Microsoft hizo durante ese periodo. En el libro se cuenta que la empresa creadora de Xbox 360 tuvo un acercamiento con IBM, compañía que en aquel entonces (año 2003) tenía acceso a la realización del chip.

Al parecer IBM le presento a Microsoft algunas partes del proyecto que venía realizando con Toshiba y Sony, esta última se intereso y contrato a IBM para que produjera el chip que luego utilizaría la Xbox 360.

Para los creadores de este libro ambas tanto Sony como Microsoft cumplieron su objetivo, pero lo que dejaría un tanto mal a la compañía japonesa es que su sistema salió tiempo después a pesar de haber empezado a trabajar en este pieza antes.

María Sánchez Montes 05 | 01 | 2009