Era el fin de semana de Blizzard y la mayoría de sus franquicias guardaban suculentas noticias. Además de la fecha para la primera expansión de Hearthstone o la nueva IP a lo Team Fortress 2, Overwatch, Blizzard mostró por primera vez la expansión final para StarCraft II, Legacy of the Void, que además, anunció como título standalone, es decir, una experiencia independiente que no requerirá de la instalación de ningún título anterior.

StarCraft II: Legacy of the Void

StarCraft II: Legacy of the Void pone punto y final a la historia de SCII: Wings of Liberty y SCII: Heart of the Swarm con una nueva campaña protagonizada por los protoss Artanis y Zeratul. Además, para jugar no será requisito tener ninguna de las entregas anteriores.

“La nueva campaña para un jugador cerrará una historia increíble, y estamos ansiosos por compartir nuevos modos que aportarán variedad al juego; además, las unidades adicionales ampliarán la rica profundidad estratégica del multijugador de StarCraft II”, resaltó Mike Morhaime, presidente y cofundador de Blizzard, que adelantó que esta será “la experiencia StarCraft II por antonomasia”.

Uno de esos nuevos modos de juego a los que hacía mención Morhaime en el anuncio se desveló en BlizzCon 2014. Se trata del modo Arconte, un modo multijugador cooperativo en el que dos jugadores comparten el control de una sola base para enfrentarse a un dúo enemigo. De esta manera los jugadores podrán dividirse las tareas propias de estrategia de base y de exploración y de batalla. También se desveló el nuevo modo Comandantes aliados, una experiencia cooperativa por objetivos en el que los jugadores se ponen al mando de comandantes de la saga.

Rocío González en 10 | 11 | 2014