Black Mirror sorprendió la temporada pasada a todo tipo de espectador siendo una serie diferente a todas a las que estamos acostumbrados en los últimos años. No se trata de una serie compuesta por una larga de batería de capítulos, algo mucho más propio de las series americanas que de las británicas, sino que la primera temporada solo tuvo tres, al igual que los tiene la segunda.

TECNOLOGÍA DOMINANTE

En realidad es una serie atípica cuyo nexo entre capítulos no es otra cosa que la tecnología, no tan lejana en el tiempo, de la que disponen los personajes, estando en la Tierra en una época que podría ser esta misma. No puede esperarse el final feliz en ninguno de los capítulos sino que es mejor tomárselo como una advertencia a cómo puede acabar el ser humano si cede toda sus vidas a la tecnología. Ojo, no cuenta la típica y contada ficción en la que las máquinas se vuelven contra los humanos, sino que hipnotiza a la gente.

No cabe duda que el año pasado fue toda una novedad, algo que nadie esperaba y que obtuvo una gran bienvenida por parte de la crítica. La primera temporada fue emitida en España por TNT y posteriormente en abierto el pasado verano en Cuatro, mientras que la segunda temporada ha llegado a España de nuevo de la mano de TNT. Veremos si vuelve a emitirse en abierto.

Nacho Ros 14 | 03 | 2013