Bioshock llegó después de una gran espera a las consolas PS3. Ese grandioso titulo es la obra del señor Ken Levine y su nombre es BioShock. Recordemos un poco el argumento de esta fantástica historia, para comentar luego todo lo que este juego puede ofrecer a quien se anime a probarlo.

Años 60, un avión surca los cielos del océano atlántico y de pronto se estrella contra el mar. El ocupante sobrevive y debe de buscar un lugar donde quedarse. Observa a su alrededor y ve en un faro el sitio ideal para establecerse por un tiempo. Lo que no sabe este solitario piloto es que aquel faro es la entrada a la ciudad submarina de Rapture.

Es ingenio o locura construir una metrópoli debajo del agua, pues para Andrew Ryan siempre debió existir una comunidad que sea perfecta- o al menos que lo aparente- y eso es Rapture, donde la ciencia era la religión y nada iba a estar por encima de ella nunca. Pero, el uso de la sustancia Adam, los peligrosos experimentos y la lucha por el poder hicieron que esta urbe se convierta en todo un cementerio tecnológico.

Llego la hora de recorrer las calles y edificios de tan tétrico lugar. Empieza la acción, se tendrá a la mano ametralladoras, lanza granadas y pistolas. También habrá los plásmidos, con ellos el personaje podrá lanzar rayos, prenderle fuego a los enemigos y muchas habilidades más. Por si fuera poco existirán los potenciadores de habilidades que harán al protagonista más veloz, mas fuerte y lo hará mas hábil varios sentidos.

Resolver un pequeño puzzle será suficiente para alterar el funcionamiento de muchos de los sistemas de defensa de Rapture. Las misiones están muy bien conformadas y a punta de habilidad uno podrá ir avanzando por diferentes partes de la ciudad, donde existirá ese contacto con la sufrida y loca gente de esta sociedad que pareciera que con el correr de los minutos se hundiera más en la oscuridad.

Acaso solo se deberá apuntar y disparar a todo lo que se cruce en el camino, pues no. En Bioshock se debe de entender que el matar a alguien por más malo y agresivo que sea puede traer malas consecuencias para uno. En el mundo de nosotros defender a una mujer golpeada nos podría convertir en héroes, pero aquí no, en vez de recibir muestras de agradecimientos uno podría ganarse las muestras de ira pura por parte de aquella persona que decidimos ayudar.

No solo habrá que ser hábil en apuntar y desenvainar el arma. Cada acción que se realice deberá ser bien pensada, no se estará ante un ser sobrio, sino que se estará ante criaturas que han sufrido tanto que la locura los maneja para todos lados.
Mostradas una de las cuantas razones- porque hay muchos más- por las cuales uno debería probar este maravilloso videojuego, ahora podríamos hablar del aspecto gráfico que nos muestra Bioshock.

Cada uno de los escenarios, personajes y objetos que muestra el juego tiene un realismo asombroso. Cada estructura edificio u cosa que se encuentra en Rapture esta trabajada al detalle para darle la sensación al jugador que esta en un espacio donde hasta las paredes se lamentan.

Las animaciones podrían ser el único punto donde habría visto un avance con respecto a lo que fue Bioshock en las otras consolas. Pero que le podríamos reclamar a los realizadores, en sí, la animación es buena pero no pasa de eso. Cada paso, grito o murmuración que se escucha en el juego combina perfectamente con el ambiente a encierro, tristeza y terror que presenta cada una de las locaciones que se vaya recorriendo.

Y, ¿Si ha sido buenísimo el trabajo en los sonidos que creen que pasa con la banda sonora? Pues que es uno de las mejores indudablemente, cada instrumento expresa sus notas con tanta agresividad que cada tema te hace presente que estas involucrándote con un mundo que no conserva bondad por ningún lado.

No se que resumen de Bioshock podría ser totalmente notable. De seguro habrían tantas cosas por decir de este juego que cuando terminemos nos daríamos cuenta que falto algo por mencionar.

Solo queda darle una advertencia a los usuarios de PS3. Si no tienen a Bioshock dentro de su colección, estarán perdiéndose de una historia envolvente y de una experiencia extraordinaria. Este juego es ya un clásico, el no tenerlo seria cometer pecado.

Freddy 26 | 10 | 2008